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martes, 29 de marzo de 2011

GUÍA RÁPIDA PARA EL HOMBRE "DETALLISTA"

Normalmente las mujeres tenemos un gen que los hombres no tienen, que es el de ser detallistas y demostrar cariño en todas la maneras habidas y por haber. Y siempre he dicho, que las peleas que tienen como origen la falta de detalles de los hombres, son culpa siempre de las mujeres, porque esperamos que ellos sean como nosotras. No podemos terminar de entender que NO pueden ser como nosotras. Física y psicológicamente los hombres y las mujeres son completamente diferentes. Así que, por lo menos una mujer inteligente, nunca hará ningún problema por eso, porque entiende que simplemente a los hombres NO LES DA el mate para pensar en los mismos detalles que a nosotras.

Ahora, en estos tiempos no hay excusa para que los hombres no sean detallistas. De hecho como las mujeres saben que no lo son, es muchísimo más fácil complacerlas con cualquier mínimo detalle. Obviamente, no sirve de nada que nosotras mismas les digamos qué queremos que hagan, porque pierde el elemento “sorpresa”. Lo que YO puedo hacer, es darles una pequeña guía para mantener a su novia/enamorada/vacile feliz, si es que ese es su objetivo. Yo he sido siempre la maestra de los detalles triple B, bueno, bonito y barato. Como mencioné anteriormente, las mujeres buscan detalles de corazón, originales. Los ejemplos que les voy a dar ahora, fácilmente ganarán puntos a montón y lo bueno es que, como son hombres, y se les perdona la falta de creatividad, pueden hacerlos muy espaciados en tiempo e igual su pareja seguirá feliz.

Comencemos por algo que ustedes (hombres), tal vez no saben que es muy importante. Normalmente las mujeres tienden a meterse con más facilidad en la relación. Comienzan a sentir cosas mucho más rápido. Y no digo que los hombres no lo hagan, pero es mucho más fácil para una mujer decirlo o expresarlo. Los hombres, por otro lado, creen (la mayoría), que decir te amo, te quiero, te adoro o te extraño, es signo de debilidad, de un compromiso más serio, lo que los llevaría a “perder su libertad”. Ahí es que realmente dan ganas de patearlos, pero bueno, reconozco que no todas las mujeres son como yo, y piensan que una de estas frases ya significa que le pusieron el grillete en la pierna. Y esto sí es un detalle, que nosotras consideramos muy importante: ¿Por qué no me dices te amo/te quiero cuando yo te lo digo? ¿Qué no me quieres? Queridos amigos, si quieren evitarse esa pelea aprendan lo siguiente. En el momento en que les digan alguna de estas frases, NO SE QUEDEN CALLADOS, ni digan GRACIAS, se ganarán una buena puteada seguramente. Obviamente no está bien que digan cosas que no sienten, así que si todavía no están preparados para permitirse tener este tipo de sentimientos aprendan a esquivar este tipo de frases. Lo más idóneo es que digan yo también te amo/ te quiero, pero si no pueden lancen esta frase: no tienes idea cómo me encanta que me digas esas cosas. O si son homofóbicos y no les gusta parecer gays, según ustedes, cámbienla un poco: me encanta que me hables así, me gusta que me trates así, me gusta que me digas esas cosas, etc. Creanme que esa frase distrae del hecho de que no están diciendo lo que nosotras esperamos que digan. Pero tengan huevos y digan algo, que no los lleve a una discusión. Obviamente, el día que le digan yo también te amo/ te quiero serán las mujeres más felices del planeta.

Otra cosa, que sé que les retuerce las bolas es cuando llega esa fecha del mes en que recuerdan cuando se amarraron (¬¬). La verdad nunca he sido de celebrar cumplemeses, me parece algo ridículo, pero a muchísimas mujeres les encanta. Así que, obviamente, esos días del mes son razón de peleas interminables, si es que no tienen nada preparado, así sea una salida al cine. Normalmente, lo que una mujer quiere es simplemente que se acuerden de esta “tan especial” fecha. Y el hecho de que planeen algo de vez en cuando es un plus. Normalmente, lo que los hombres piensan en seguida, es que es una gastadera de plata innecesaria. Pues, no siempre tiene que ser así. Hay cosas tan simples que dan la misma impresión de que si estuvieran comprando un regalo grande. Como es de esperarse, a los hombres no se les puede pedir que hagan algo ellos mismos, con sus propias manos (de hecho a algunas mujeres tampoco), así que les daré unos tips para que parezca que lo han hecho ustedes o que, por lo menos, se han esforzado. Creo que en un post anterior mencioné algunos de estos detalles. Hay mujeres a las que no les gustan los peluches, así que mejor absténganse de comprar esas cosas que son tan cliché. Por lo menos YO, odio los peluches, son unos pocos, los que soporto. Pero bueno, creo que chocolates o dulces siempre son el mejor regalo, a menos que tengan una pelada/novia completamente obsesionada con el físico (si ese es el caso significa que es un poco vana así que no creo que tengan ganas de darle ningún detalle tampoco). Una mujer, que vale la pena, en MI HUMILDE OPINIÓN, rompe la dieta para comerse esos chocolates que con tanto cariño le han regalado. Aunque es un tema a parte, me parece que una mujer que está desquiciada con la apariencia física y traumada con su peso, realmente no es digna de siquiera de prestarle un poco de atención, ella se la presta sola. Digo ¿realmente quieren a su lado una mujer que, con el pretexto de estar en forma, no se coma ni un chocolate? Tampoco digo que está bien descuidarse completamente hasta parecer una vaca, pero creo yo, que uno de los placeres de la vida es disfrutar de la comida, sin contar calorías o sentirse culpable por comerse una club social. Pero bueno, ese es otro tema a parte.

Volviendo a los chocolates. Este tipo de detalles no les costará más de 10$ y para hacerlo pasar por un detalle más grande, pasen por fantasías del conquistador y pidan una funda de globos q no les costará más de 1.50$ y pidan q les inflen 5 con helio, no necesitan más que eso. NO VAYAN A ESAS ISLAS ESPECIALES DE GLOBOS porque ahí sí les va a salir un ojo de la cara y tendrán el mismo impacto que los mismos que compraron por 1.50$. Ahora si quieren una tarjeta, eviten comprar las de hallmark, porque realmente cualquiera lo puede hacer, y no tiene nada de original. Busquen detalles originales, cosas que saben que nadie más ha hecho por ellas. Con que lo hagan una vez cada seis meses, basta y sobra para tenerlas felices. Por último, siempre que compren algo, pónganle un toque personal. Una nota, un corazón, un te amo, lo que sea que denote que NO SOLO fueron a la tienda y compraron lo primero que encontraron. Por último si no les importa gastar un poco más entren a www.detallesenflores.com y no tienen que preocuparse ni de la entrega. Las flores siempre son un lindo detalle. Si quieren gastar menos pues vayan al supermaxi y compren un ramo que no les costará más de 5$, o por último busquen alguno de esos niños en la victor emilio que venden flores a 1$. Si quieren un detalle más personalizado visiten mi página http://www.facebook.com/pages/MANUQB-PRODUCTIONS/201865961511 y les hago exactamente lo que pidan, con el mensaje que ustedes quieran, etc, etc. (FIN DEL SPOT PUBLICITARIO). Cualquiera de estos detalles son capaces de alegrarle la vida a cualquiera.

Otra cosa que creo que derrite a cualquiera y que es un arte completamente olvidado, es dedicar canciones. Aunque muchos se equivocan pensando que dedicar cualquier canción hará el truco. Obviamente las mujeres somos más románticas y pensamos en la combinación de la letra y la melodía perfectas. Obviamente, como siempre, los hombres no lo hacen porque, tal vez, pueden parecer gays. No entiendo por qué se preocupan, a menos que tengan una pelada/novia, muy chismosa, nadie tiene por qué enterarse de los detalles que tienen con ella. Y están olvidando que, en el caso de que sus amigas/conocidas se enteren, si llegan a terminar, tienen un mercado más amplio a la hora de buscar otra novia/pelada. A las mujeres las mata un hombre detallista y les conviene que otras personas vean el potencial que ustedes tienen, por si acaso ocurre cualquier imprevisto en su relación, Dios no lo quiera, obviamente. Aprendan a pensar en todo.

Volviendo a las canciones. SI quieren causar un verdadero impacto con la canción que dediquen escojan bien una que realmente sea “baja calzón” como las denomino yo. No necesariamente tienen que hacerle un gran preámbulo para dedicarla. Simplemente basta: ¿has escuchado esta canción (inserte nombre de la canción aquí)? Me gusta mucho, te la dedico. NADA MÁS. Si ya quieren ser más románticos busquen un CD y quemen sólo esa canción y sobre el CD escriban “para fulanita”. NADA MÁS. Es tan simple y sencillo como eso. Si quieren dedicar una canción tierna y algo sexual “Your body is a wonderland” de John Mayer es perfecta. Si quieren algo más tierno “Just the way you are” de Bruno Mars cae como anillo al dedo. Si son un poco más rockeros “Use somebody” de Kings of Leon o “You’re my best friend” de Queen, hacen el truco. Si quieren algo en español y son cursis al extremo pueden probar con “Quiero morir en tu veneno”, “He sido tan feliz contigo” o “Desde cuando” de Alejandro Sanz. Si les gusta más la trova, una buenísima es “Nuestro tema” de Silvio Rodriguez o “Quién fuera” del mismo. En este género también recomendaría “Te amo (yolanda)” de Pablo Milanés. Y como siempre cursi y tan cliché “Te amo” de Franco de Vita. Ahora si quieren algo más original y un poco más movido “When I get you alone” de Robin Thicke o “Gota de agua dulce” de Juanes. Y una voz “baja calzón” que no debería faltar es la de Alejandro Fernández, con su mejor canción para dedicar “Loco”. Vicentico, “Algo contigo” es otra excelente para dedicar, si es que es el caso. O "Better together" de Jack Johnson. Pero bueno ahí hay algunas canciones que “hacen el truco”. No piensen mucho, no dediquen cosas que creen que les gustan a ustedes, dediquen una canción que realmente les vaya a gustar a ellas. Este tipo de canciones, por lo general tienen un efecto, realmente indescriptible en todas la mujeres (en la gran mayoría). Son de esas canciones que realmente hace que se te salgan las lágrimas por lo lindas que son y dicen muchísimo, que obviamente, a ustedes, hombres, se les hace difícil decir siempre. Así que nunca descarten esa idea.

Más o menos les he dado una pequeña guía para mantener feliz a su pareja, sin tener que esforzarse mucho. Casi siempre, todos tienen una amiga a la que le encanta ser detallista, así que no sean tontos, ÚSENLA(no piensen mal), pídanle ideas de cosas que pueden hacer. Dependiendo de la personalidad de la novia/pelada se pueden hacer mil y un cosas, pero claro, no hay cómo pedirles que las hagan, ni que las piensen. Son muy raros (escasos) los hombres realmente detallistas, así que hay que entender al resto. Por lo general, soy la mata de los detalles, pero por suerte, Dios me ha dado mucha paciencia y me encanta hacer toda clase de regalos sin importarme recibir nada a cambio. La mayoría de mujeres NO SON ASÍ, así que están jodidos. Consideren este post una pequeña ayuda, para todos aquellos a los que no se le ocurre ni cómo regalar un caramelo. Créanme que su novia/pelada estará más que agradecida. Obviamente no van a decir que lo leyeron aquí, dirán que se les ocurrió solos, no vayan a ser tan brutos. Obvio, asegúrense que su novia no haya leído esto primero. Con todo, suerte, y que se les ilumine el cerebro para hacer feliz a alguien más que a “su amiguito".

jueves, 20 de enero de 2011

AMANDOTE EN SILENCIO

¿Es mucho pedir un novio/a cursi? Cientos de personas se han de haber hecho la misma pregunta quién sabe cuántas veces. A pesar de todas las decepciones amorosas que hayamos vivido, seguimos buscando esa persona perfecta para nosotros. En mi caso, la persona perfecta no es la que no tiene ningún defecto, es más, mi hombre prefecto es hermosamente imperfecto. Normalmente lo que, a mucha gente, le parece defectuoso, para mí es digno de admiración y fuente de sonrisas diarias. Un hombre realmente sin defectos me aburriría por completo. No soy masoquista, pero me gusta tener bien claro que la persona que está conmigo, es tan humana como yo. Tengo muchísimos defectos, la mayoría completamente identificados, y me da seguridad darme cuenta que éste hombre a mi lado, tiene muchos desperfectos, así como yo.
Normalmente, pido muchas cosas para navidad. La mayoría materiales. Pero en el 2010, lo único que le pedí al niñito Jebus, fue un hombre, un compañero. Un tipo divertido, guapo (dentro de mis parámetros de belleza), inteligente y que sea mayor que yo. No sé si fue suerte, pero por esas cosas del destino, conocí a alguien que me ha alegrado mucho con sus defectos y virtudes. Y vino como que si lo hubiera ordenado por pedido especial porque fue exactamente todo lo que buscaba. Lo que me hace preguntarme, si es que le pidiera el próximo año el carro que tanto quiero, ¿me lo concedería? (jaja chiste agrio) Volviendo al tema. Éste personaje, mi “cucho”, no es mi novio, ni mi pelado, ni mi vacile, es la persona que está conmigo. El que me hace reír, el que me da seguridad, el que se preocupa por mí, el que me apapacha, me acaricia y el que me hace no querer estar con nadie más. Y dentro de esta relación imperfecta, frente a los ojos de muchos que trataran de entenderla, estoy feliz. Obviamente, tengo muchas dudas por razones aparentes más allá de mi miedo al compromiso y a entregar más de lo que se me entrega, pero estoy tranquila. He recibido comentarios de cómo no parece que estuviéramos amarrados. Y de hecho, ése es el tema principal de mi post. De cómo ser cursi, o tener demostraciones de afecto muy obvias, pueden matar, o ayudar a una relación.
Recuerdo que hace algún tiempo tuve una relación, con una persona, que en su momento pensé era perfecto para mí. Espectacular como novio, cursi como él solo, atento, caballero, detallista. Fue una relación fugaz y me di cuenta que al mes de estar juntos habíamos agotado los recursos afectivos. Ya nos habíamos dicho todo, ya nos habíamos demostrado todo. No niego que fue una relación muy bonita y el hecho de tener ese tipo de atención fue increíble, pero hubiera preferido, ahora, tener esas demostraciones en dosis más pequeñas, para que duraran más y poder disfrutarlas mejor.
En este momento, en cambio, me pasa todo lo contrario. Éste cucho me tiene loca, porque es todo lo opuesto a lo que soy yo. Yo soy apurada, impaciente, quiero todo en el instante. Soy número uno para encariñarme en poco tiempo. Soy enamoradiza, lo admito. Y siento realmente que estoy en una película tipo “raising helen” donde se me enseña cómo vivir la vida de manera óptima. Claro, que a raíz de esto me surge la paranoia de vez en cuando, pero luego de reflexionar un poco vuelve la calma en mí. Cucho, así como yo, tiene un miedo al compromiso completamente justificable (en estos tiempos ¿quién no le tiene miedo al compromiso?), lo que a mí me llena de muchas más dudas. No sé si siempre será así, o a medida que progrese la relación, esto irá cambiando. No sé si él toma tan en serio las cosas como yo. No sé si tendrá una segunda opción por otro lado. No sé. Prefiero no saber. Cuando por fin pasa la paranoia, me doy cuenta que las cosas están bien como están. Conociéndonos. Gustándonos. Saliendo. Compartiendo juntos. Una relación fluida en vez de una forzada a salir bien.
Si nos ponemos a analizar bien el “estar amarrados” o ser novios es sólo un título. Me he dado cuenta que tenemos exactamente los mismos beneficios (los dos) que si estuviéramos amarrados, y así mismo nuestras “obligaciones”. Hace unos días escuché en una película una frase que me cayó como anillo al dedo: “we’re both adults… we know what we want and we’re happy with each other… why put a label on it?” Los dos somos adultos, sabemos lo que queremos y estamos felices el uno con el otro, ¿por qué ponerle una etiqueta a eso? No pudo estar más acertado el personaje. Me puse a pensar que, en el pasado, ésta sed de reconocimiento del amor ante el mundo, sólo me había traído problemas. Esta fuente de cursilerías no duró más que un mes. Y estoy más que feliz porque ahora, en el momento en que diga TE AMO, será porque realmente lo siento, no porque es costumbre. Claro que me costará mucho decirlo porque no sabré cuál será el momento adecuado, lo que será normal, porque recién estoy aprendiendo a tener una relación “como se debe”. Aunque, a veces me siento limitada, sólo así aprenderé a dar amor en la medida justa.
Pregunté un día ¿por qué limitarte? Y recibí esta respuesta: “digamos que tienes un pastel riquísimo, ¿no quisieras saborear cada pedazo lentamente para prolongar el tiempo que te dura?” Literalmente, me caí como condorito. Nunca había pensado en una relación de esa manera. Nunca había saboreado cada momento, cada detalle por más pequeño que sea, cada minuto con esa persona. Me está costando mucho aprender todo de nuevo. Cambiar mis malos hábitos, desordenados, para darle una oportunidad a esta relación que va como a 30km/h. Pero me gusta que me cueste, porque lo que fácil llega, fácil se va. Las relaciones del pasado en dónde he dado de todo, me han durado lo mismo que un abrir y cerrar de ojos. Las relaciones en dónde me han gritado ante el mundo entero que me aman sólo han sido pantalla. Por lo menos ahora, sé que ésta relación es sincera, porque no es pantalla, es sólo mía y de él. De vez en cuando lanza pequeños detalles, que tal vez para muchos, serían insignificantes, pero para mí, son esos detalles los que me hacen el día. Nunca fui de gustarme regalos caros o detalles ostentosos, siempre he sido sencilla y concreta en las cosas que me gustan, por eso esos pequeños detalles me matan.
Claro que me muero por gritar a todo el mundo que éste hombrecito me encanta, porque ésa es mi naturaleza. Pero ésa naturaleza “salvaje” me ha traído muchos problemas en el pasado. No me hace falta un cambio de estado sentimental en el facebook para demostrar lo que siento por él, sea lo que sea que siento por él. Mi duda es ¿por qué a las otras personas sí les interesa recibir estos detalles ostentosos? No niego que me encantaría recibir flores, globos, etc., pero por ahora me basta con lo que recibo. Me importa más recibir seguridad, comprensión, atención, cariño. Me importa más tener alguien con quien poder hablar de todo y que me de la seguridad de que va a estar ahí para mí. Poco a poco la relación va progresando. Yo sé por qué lo digo, lastimosamente, no voy a poner muchos detalles sobre eso pero, ése es el punto, a mí me basta con que él y yo lo sepamos para que todo esté exactamente como yo quiero que esté. Antes no hubiera aceptado esto, pero antes mis relaciones duraban máximo tres meses. Veremos ahora qué pasa. 


Mucho OJO, no estoy justificando a los hombres que, por naturaleza, no son detallistas. Como ya lo he dicho, las mujeres buscamos un hombre que nos demuestre sin miedo qué es lo que siente por nosotras. Ésta es la mayor fuente de problemas en las relaciones. Pero muchas dejamos de lado el hecho,. de que los hombres demuestran amor de otra forma. Aunque, sabemos que sí deberían esforzarse de vez en cuando, aunque sea, nosotras también debemos reconocer su forma de demostrarnos afecto. No es que nos vamos a conformar, pero piensen que de esta manera, el detalle que salga de nuestra pareja será porque realmente le nació, no porque nosotras estuvimos presionando para que sea detallista.
Hay muchas personas que, ante el mundo, tienen una relación perfecta pero, la realidad es otra. Se pasan peleando, se celan, se prohíben cosas, no confían el uno en el otro, etc. Mi relación es perfecta para mí. No me importa que sea imperfecta para  muchos. No necesito hacer pantalla de que tengo una relación perfecta. Sé que no lo es, y se puede decir que todavía está “en construcción”. Y por eso me encanta, es perfecta porque no es lo mismo de siempre. Tengo lo que necesito y es lo único que importa. “Sólo la cuchara sabe el mal de la olla” lo mismo se aplica aquí, sólo yo se lo feliz que estoy y por qué lo estoy, no necesito que nadie más lo sepa, ni lo entienda. En el pasado he sido impulsiva y acelerada y por eso mis relaciones han sido de la misma manera, fugaces. Ahora estoy aprendiendo a llevar las cosas con calma, disfrutando, saboreando, cada beso, cada mirada, cada roce, cada risa y cada detalle. Por último, si esta relación no funciona, habré disfrutado lentamente hasta el último pedazo de torta.



I LOVE US

martes, 4 de enero de 2011

PD.: Te amo...

Después de haber visto esta película completa (PS: I love you) por primera vez, se me llenó la cabeza de muchas dudas. Lloramos cada vez que vemos éste tipo de filmes. Nos encanta sentarnos a llorar por horas viendo the notebook, ghost, dear John, etc., y no sabemos ni por qué lo hacemos. Son historias de amores perdidos, tristes, pero, creo yo, que lo que más nos hace llorar es ese personaje masculino que tiene todo lo que una mujer quiere.
Nos mueve infinitamente ese galán de la sonrisa perfecta (no de dientes perfectos), mirada seductora, brazos que te pueden alzar sin esfuerzo alguno. Y no solo eso nos derrite, sino todo el derroche de amor que vemos a lo largo de la película. Esos detalles que todas quisiéramos tener. Ese beso “breath taking” (que nos roba el aliento) perfecto, tierno y a la vez excitante. Ese “te amo” conjugado con esa mirada que realmente nos hace sentir que nos aman. Esa manera de decir las cosas, hasta cuando pelean, que nos hace entender que aún cuando están molestos nos adoran sobre todas las cosas. Ese hombre que, a pesar de que sea un rompecorazones, nos hace sentir que somos únicas en el mundo. Y lloramos. Lloramos durante toda la película. Y me he dado cuenta que es porque nosotras queremos un hombre así. Vemos en la pantalla este “hombre perfecto” y nos preguntamos, ¿Dónde está el nuestro?
La verdadera pregunta es si realmente existe un hombre así. No creo que pueda resignarme a creer que no existe. Todo el mundo trata de hacerme “poner los pies sobre la tierra” pero, no creo que sea mucho pedir que un hombre sea así, de vez en cuando, por lo menos. Creo que no son menos hombres si tomas de la mano a tu enamorada en la calle, o si la abrazas, o la besas delante de quién sea. Me he dado cuenta que el machismo en nuestra sociedad está marcado en muchas otras áreas. Mucho más en ésta. No les cuesta nada mostrar afecto de vez en cuando. Claro que también hay mujeres a las que no les gustan estas demostraciones de afecto públicas. Una cosa es “destramparse” públicamente y otra muy diferente es demostrar afecto. No sé qué pasa por sus cabezas, aunque creo que tiene mucho que ver con la idea de no querer parecer “mandarinas”. No creo que sea mucho pedir que demuestren que nos quieren de vez en cuando. Las mujeres, por naturaleza, somos mucho más demostrativas que los hombres, eso es obvio, pero, tampoco pueden valerse de eso para excusarse de que no hacen absolutamente nada para retribuir lo que hacemos por ellos.
Estoy consciente también que para los hombres es más difícil pensar en detalles que realmente nos hagan felices. Nosotras nacimos con un gen de creatividad que ellos no tienen. Pero, por Dios, no es tan difícil. Lo único que tienen que hacer es escucharnos. Y ver, que la mayoría de detalles que tenemos con nuestra pareja son los que, probablemente, queramos para nosotras también. Una buena canción dedicada, un mensaje cariñoso al comenzar el día, un te amo, un me muero por ti, es lo único que necesitan para demostrarnos que nos quieren. Comenzaré a dirigir mi discurso a los hombres en general. Olvídense de regalos caros, que si bien es cierto, están bien de vez en cuando, pero que no nos demuestran nada de afecto. No se partan la cabeza pensando en bajarnos el sol, la luna y las estrellas físicamente, entiendan que lo pueden hacer bien con un beso, un abrazo, una caricia o simplemente una mirada. Consíganse un cancionero de las letras más “baja calzón” en la historia (diferentes en cada mujer) y hagan lo que dice cada una de las estrofas. Escuchen y vean películas “de peladas” de vez en cuando. Por Dios, esfuércense de vez en cuando. Éste es uno de los problemas más frecuentes de las relaciones de hoy.
Claro que está mal que nosotras los comparemos con los galanes de las películas, al fin y al cabo ellos son inventados por la psiquis de algún cursi escritor que sabe que logrará el efecto hipnotizador con su personaje, pero, no les duele a ustedes cuando alguna mujer que conocen dice: ¿Qué ya no existen más hombres así? Sé que los hombres muestran su amor de manera diferente que las mujeres pero, no creo que sea justo que nosotras nos conformemos aceptando su forma bizarra de demostrar afecto. No hay nada de malo en querer ser apapachadas, agasajadas, amadas, por el resto de nuestras vidas. No puede ser que quieran que aceptemos que el equivalente de “estás guapo”, que nosotras decimos, sea para ustedes “estás rica”.
Lo que ustedes son realmente es lo que nos enamora, pero la manera en que nos demuestran que nos quieren, es lo que nos mantiene a su lado. Esa seguridad de que, ante sus ojos no hay nadie más. Ésos celos que nos demuestran de vez en cuando, obviamente no enfermos. Esos besos, esas caricias, ese simple “tu mano sobre la mía”, son lo que nos mantiene cerca y satisfechas.
En un momento alguien me dijo “estoy loco por ti” y a mí me pareció un lindo detalle, pero en el momento en que yo dije “me muero por ti” recibí la peor respuesta: “cuidado me asustas”. Ahí está la diferencia entre hombre y mujeres. Ya sé que no pensamos igual, pero ¿Por qué se les hace tan difícil entender que nunca nos vamos a resignar a que nos den sobras? Porque eso son para nosotras, sobras de su potencial creativo para demostrarnos si nos aman, nos quieren o simplemente están interesados. Si yo digo me muero por ti, lo único que quiere decir es que me gustas mucho, y el trasfondo de esa frase es, que si la digo es porque me muero por escucharla. No hay nada malo en decirlo o demostrarlo. En el momento en que se limitan, todas estas demostraciones se atrofian. “Si no lo usas, se atrofia”. Nunca van a hacernos felices, porque siempre, SIEMPRE, vamos a querer que se nos demuestre y reafirme, el cariño o amor, que sienten por nosotras. Creo, que son muy pocas las mujeres que se resignan a la manera en que los hombres actúan, y he ahí la mayor parte de los problemas en las relaciones. Y aún así en una relación que está empezando, hay maneras de demostrar interés: “estuve pensando en ti todo el día”. Inventen algo, o pregunten por último, pero no se queden con esa actitud fría que tienen muchos.
ENTIENDAN CARAJO… Para nosotras no es suficiente saber que nos quieren. Una mujer quiere saber que ESTAS LOCO POR ELLA, que no hay otra más que pueda ocupar su lugar, que es especial. Y sobre todo, que es prioridad en tu vida.
Todas morimos por encontrar ese que en cada carta escriba:
PD: Te amo…