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sábado, 13 de febrero de 2021

TODOS LOS HOMBRES SON UNA MIERDA

 

El otro día vi un tik tok de un chico guapísimo que contaba que su mamá le había preguntado si era verdad que le gustaban los hombres. Su respuesta me pareció muy acertada: “no, mamá, no me gustan los hombres, los hombres me ponen cachondo, a nadie gustan los hombres.” Y sí, las mujeres somos seres superiores por mucho, fuera de joda, somos más sensibles, somos completamente multitasking, TENEMOS EL PODER DE DAR VIDA Y ALIMENTARLA SÓLO CON NUESTRO CUERPO. En general, ¡somos unas diosas!

Pero este no es un post sobre lo maravillosas que somos las mujeres (que no se me note el amor propio, o ¿sí?). Este es un post sobre los hombres. Todas tenemos amigas, y muchas veces nosotras mismas, hemos dicho la frase “todos los hombres son una mierda”. Todas nos cruzamos, nos enamoramos, de un mamarracho (o varios) que nos dejaron de trauma la generalización. Y, dejando a un lado a abusadores, machistas y psicópatas, quiero hablar específicamente de los hombres comunes que, también han sido metidos en el saco de caca de nuestros traumas.

Del experimento de esperar para hacer las cosas bien, me llegó una revelación muy valiosa. Muchas veces nos metemos en relaciones románticas, demasiado rápido, pensando en que todo va a salir bien. Les damos el beneficio de la duda. Todo parece perfecto, hasta que ZAS! Simplemente ya no lo es. Te das cuenta que esta persona de la que te enamoraste, te dio exactamente lo que tú querías para atraparte en sus garras (sé que es una exageración, pero denle chance a mis hipérboles). Y ahí, estúpidamente enamorada, te sientes como zapato con hueco, por donde se filtra el agua si caminas en la lluvia. Pero no nos damos cuenta que esta imagen que creamos, y que, el susodicho, nos ayudó a crear, no es más que una idealización del príncipe Felipe de Disney. Y esa inseguridad que nos generó esa, o esas relaciones fallidas, nos joden el resto de nuestras futuras relaciones.

Ahora, el mundo de las relaciones se vuelve cada vez más difícil desde que existen las redes sociales. Ya no conocemos gente a través de amigos, como en antañommm, y ni siquiera eso funciona, en ciertas ocasiones, porque, CRÉANME, he tenido malas experiencias de amigos que “me han recomendado” para salir y que fueron pésimas (esta va para ti Joros). El problema en sí es que TODOS tenemos traumas emocionales no resueltos y, entre amigos, normalizamos estos issues. Lo cual te hace pensar que ellos, de verdad son buenos partidos, a pesar de… Y las redes sociales nos ayudan a crear una imagen perfecta de nuestras vidas, porque !Vamos! Nadie comparte sus momentos tristes en redes...

Los millenials venimos de una crianza complicada, donde la generación pasada tenía muchos traumas, muchas carencias, donde no estaba normalizado ser cariñoso, se comunicativo, ser asertivo. Más que nada en Latinoamérica nos criamos con el “porque yo lo digo y punto” o con el “debes llegar virgen al matrimonio, y si te vas de la casa te vas casada”. Lo cual nos generó muchísimos traumas y, aunque la gente no lo quiera ver y diga que a ellos les pegaron y están bien, PUES NO MI CIELA! No estás bien porque sino no tuvieras tantos problemas de compromiso, confianza, sin responsabilidad afectiva, no sabemos cómo comunicarnos de manera asertiva. Hay tantos issues que nos generaron estos padres que trabajaban todo el día y que llegaban cansados. Obviamente hay excepciones, pero la gran mayoría vivió con esta generación que no sabía ser padres. Y está bien, nadie nace sabiendo cómo ser padre y, en ese tiempo, no existía tanta información como la hay ahora sobre estos temas. No les estoy echando la culpa a mis viejos, ellos hicieron lo mejor que pudieron con lo poco que tenían disponible. Pero, de aquí en adelante, LA RESPONSABILIDAD DE SANAR, PERDONAR Y MEJORAR ES, EXCLUSIVAMENTE, MÍA.

Creo importantísimo, y lo dije en algún tuit que recibió mucha atención, volver a normalizar la pregunta ¿cuáles son tus intensiones conmigo? No porque quiero amarrarme en este instante, o porque veo un futuro lleno de hijos y un perro contigo. Lo que quiero saber es si le pongo empeño a esta huevada, si dejo ir al ganado o si sólo estamos jodiendo. En este momento existen demasiados tipos de relaciones: relaciones comprometidas que no tienen ningún tipo de definición tradicional, relaciones sólo para joder, en las cuales sólo se valora el sexo, relaciones abiertas, relaciones serias en el estilo tradicional. Todo se vale siempre y cuando las dos personas estén de acuerdo. Y todas, léanme bien, TODAS acarrean responsabilidad afectiva. Como le dijo el zorro al principito. “eres responsable de lo que decides domesticar”.  Todas tienen vínculo afectivo, ya sea con compromiso o no. Así que pilas con eso. El problema realmente es que, en muchas ocasiones, no somos sinceros y fingimos un vínculo más fuerte para conseguir cosas que la otra persona no está dispuesta a dar de buenas a primeras. ESO sí es ser miserable. Hay billones de personas en el mundo y tú te obsesionas con una persona, le mientes para estar con ella y la dejas jodida para el resto de su vida, solamente para saciar esa obstinación de estar con ella/él. Y si les hablo de esto, es porque esta huevada de ser miserable, no es exclusivo de los hombres. Las mujeres también lo hacen solo que de manera tapiñada por el prejuicio de que nos llamen PUTAS. A esta aseveración siempre respondo “puta sería si cobrara, yo lo hago por amor al arte”.

Con este post no quiero meterles el dedo en la llaga a los hombres. Lo contrario. Quiero reivindicar la imagen de estos seres que amodio con todo mi ser. Porque me rodean hombres buenos, con todos sus defectos e imperfecciones, pero que, como todo ser humano, han cometido errores. Y quiero comenzar contándoles todo lo bueno que, yo creo, que tienen estos animalitos de la creación.

Primero que nada y, esto no me voy a cansar de repetirlo, el mayor problema que tienen las mujeres es querer que el hombre se comporte como ellas lo harían. Los hombres son una cosa a parte, son sencillos, son básicos, son niños y son inmaduros. Y esto lo digo en el mejor de los sentidos. Los hombres son capaces de ser felices con las cosas más pequeñas, no se complican, no se obsesionan con detalles minúsculos. Son muy fáciles de complacer. Conservan, toda su vida, ese vínculo con su niño interior, lo cual me parece lo más maravilloso del mundo. ¿Quién no quisiera seguir emocionándose, a sus 50 años, con cosas de la infancia? Un juego, un cómic, un muñeco de colección, conocer a un jugador importante, un gol. Nada de esto les impide cumplir los roles que se han comprometido a cumplir cuando es por decisión propia. Detesto de verdad ver videos de novias que los joden cuando están jugando play, o que los llevan de compras horas para que se queden sentados sin hacer nada. Hay actividades que se hacen juntos y, cuando estás en pareja, la mayoría no entiende que NO DEBEN PASAR CADA MINUTO DEL DÍA PEGADOS EL UNO AL OTRO. Esto solo genera una dependencia super insana.

Y ahora un pequeño story time, para poder explicar mejor mi punto.

Toda mi vida había sido una persona infiel. Incluso cuando estuve perdidamente enamorada, puse cachos. Y no porque me faltaba algo (bueno una vez sí fue por venganza), no porque no me sentía valorada. Yo pude amar a alguien con locura y, aún así, salir y ponerle los cachos. Y nunca se enteraron, porque yo no quería hacerles daño. Yo regresaba a mi pareja y seguía tratándolo con todo el amor del mundo, porque sí estaba enamorada. Y, aunque no lo crean, sí estaba comprometida a esa persona. El trip, más allá de que considero que la monogamia es sólo un constructo social (ese es un tema para otro post), era mi ego, mi inseguridad, el no sentirme suficiente. Y eso sólo cambió cuando comencé a trabajar en mí. No me considero una mala persona, ser infiel no te hace una mala persona. Y se aplica también para los hombres.

Y para cambiar esto lo que se necesita es amor propio. Se oye fácil, pero es difícil. Se requiere de mucho trabajo, pero vale la pena. Es verse todos los días al espejo y decirte a ti mism@ “qué guap@ que estás”. Al principio no te lo vas a creer. Te vas a ver al espejo y verás todos tus defectos, tus marcas, tus rollos, estrías, arrugas, manchas, granos. Verás hasta el mínimo pelo y dirás que no eres guap@, que no vales la pena. Pero este es un ejercicio diario, en el que llegará un día en que veas lo que no te gusta de ti y te motives realmente a cambiarlo. Este no es un trabajo de una sola persona, it takes a village. Y esto no es magia, es el poder de la mente. No te voy a dar la cura milagrosa para salir de la depresión y de la inseguridad. No existe una pastilla que te haga feliz. Esto es un trabajo de años. A algunos se les hace más fácil, a otros más difícil. Muchos necesitan terapia, otros han encontrado ayuda en el PLN o en el mindfulness. Cualquier cosa que te sirva para mejorar tu imagen personal está correcta. Nos olvidamos siempre que, más allá de querer estar guapos, fitness, bellos, debemos trabajar en nuestra mente. La imagen interna y externa deben coincidir siempre.

TODAS HEMOS SALIDO CON UN MAMARRACHO, get over it, sanen, perdonen. Sobre todo porque tenemos en nuestras manos el futuro de nuestros hijos e hijas. Nosotras tenemos la misión de criarlos como adultos con responsabilidad afectiva, inteligencia emocional, comunicación asertiva, aunque a nosotros nos haya faltado. Si seguimos con los traumas del pasado, si vivimos repitiendo “todos los hombres son una mierda”, los chicos van a interiorizar que eso es lo “normal” y seguiremos generando hombres que “son una mierda” y, por ende, mujeres con problemas de inseguridad.

Como dije al principio, sí hay hombres, y mujeres narcisistas, con issues más heavys, no nos creamos centros de rehabilitación. Por más buenas intenciones que tengamos, no creamos que los podemos cambiar. Lo que estas personas necesitan es AYUDA PROFESIONAL, no un buen sexo para que quieran cambiar sus hábitos de mierda. Eso de que el hombre deja de valer verga cuando se engrupe, no es más que un mito, mis chiquEs…

No está demás recordarles mi lema de vida: esperar siempre lo mejor, pero estar preparados para lo peor. Pónganse las pilas!

lunes, 29 de junio de 2020

THE one


Creo que todos hemos visto esas películas gringas, en donde el/la protagonista habla de su pareja como “the one” (con el énfasis en THE), refiriéndose a que es con quién quiere pasar el resto de su vida. La verdad estas películas lloronas siempre me han producido sentimientos contradictorios. Por un lado porque, sentía, que nadie puede estar cien por ciento seguro de querer pasar el resto de su vida con otra persona. Y segundo, porque sí tenía la leve esperanza, o el anhelo oculto, de que esto me pasara a mí.

¿Por qué no me parecía creíble? Pues porque es imposible, pensaba yo. He tenido muchas relaciones, pocas realmente “serias”, y en todas ha habido un común denominador. Si leen mis posts anteriores, como yo me he dado la tarea el día de hoy, encontrarán algo que se repite en todos. DUDAS. Nunca sé qué quiero. Siempre hay “algo” que me impide hacer otro “algo”. En todos hay aunque sea una interrogante que no me permite desarrollar por completo la intimidad con esa otra persona.

Pues llegamos a esta etapa tan temida, los 30’s. Y llegamos con muchas dudas y UNA SOLA CERTEZA:
“Varias veces me intentaron hacer comer el cuento de que a esta edad el amor ya no es como a los 20s. Que ya no sientes esas cosquillas, ni esa emoción que sentías antes. Que la pasión ya no existe, no la vives de la misma manera que en la juventuC. Yo he decidido que no quiero creer eso. Aunque signifique quedarme sola, con mis dos hijos y me toque comprarme una media docena de gatos. ¿Saben qué? Me importa un culo…” Junio 2017, De amores acostumbrados y otros cuentos de terror. (Sorry, no voy a seguir normas APA en mis propios posts).

Y bueno, tres años después de haber escrito esto, vengo a confirmar que tenía razón. En ese tiempo estaba saliendo de una relación de dos años, que se extendió luego por un año más intentando hacer de tripas, corazón, a ver si nos acordábamos por qué estábamos juntos, in first place. Pero no se pudo. ¿Por qué? Se preguntarán. Pues porque yo no estaba enamorada. Las bases de esa relación se habían sentado en otra relación fallida, la cual yo no me había dado el tiempo de sanar correctamente. Craso error, luego me daría cuenta.

Pero bueno, volvamos al presente. En el 2018 me decidí a sanar bien luego de esa ruptura. Esta vez haría las cosas bien. Cosa que me resulto en un nuevo amor por mí misma. Definitivamente me sirvió para conocerme y entender lo que, en realidad, quería y, lo más importante, necesitaba. Dejé a un lado los prejuicios impuestos por la sociedad de lo que “debía ser” y acepté lo que yo “soy”. Un año después, me aventuré nuevamente al mundo del amortz. Despacito, despacito. Con cautela y, ahora, con unos estándares un poquito más altos. Ahora que estaba segura de lo que valía, obviamente no podía estar en una relación con cualquier pendejo.

Y nada… Aquí surgió un nuevo problema. Pues que no conocí a ninguno que valiera la pena para estar más de uno o dos meses. Salí con varias personas, intenté conocerlos. Al principio, hasta me emocioné un poco por lo que me mostraban. Poco a poco, me fui dando cuenta de lo que había escondido. Y, hasta ahí. NEXT. Por un momento pensé que la del problema era yo. Tal vez había perdido la capacidad de relacionarme, de “meterme”, de compartir una verdadera intimidad.

Debo decir que, gracias a Diosita, estaba equivocada. Esta vez no pienso dar detalles, porque, en estos últimos años me he dado cuenta de que existe más gente mala que buena. Y tal vez les vaya a sonar algo incoherente, si no saben el trasfondo pero, sólo puedo decir que, en el 2017, estaba en lo cierto. No importa la edad que tengas, siempre puede llegar alguien que te haga cuestionar todas las cosas que pensabas del amor y las relaciones. En ese 2017 escribí que, tal vez me había vuelto un poco cínica, y podía haber sido verdad. Estaba cerrada por completo a la idea de volver a casarme o tener más hijos. Y, aunque con estas ideas ya me había reconciliado hace algunos meses, al final sí llegó alguien que me dio un giro de cabeza.

Sí me he cuestionado bastante si es que en algún momento, en el pasado, estuve enamorada. Porque, en este momento, no tengo absolutamente ninguna duda. Lo que soy yo, Manu Quintana, nunca había estado tan segura de algo. Veo esto y siento que es absolutamente todo lo que necesito. Me odio un poquito por no haberlo visto antes. Pero al final recuerdo que Dios sabe por qué hace las cosas. En otro momento creo que no hubiera sido lo suficientemente madura como para valorar esto, o tratarlo con el respeto y compromiso que se merece. Las cosas, las personas, llegan justo en el momento en que deben llegar.

He hecho cosas que no hacía hace años y estoy muy feliz. Más que nada porque, hace varias semanas, en una conversación con Débora, le comentaba que tal vez yo debía vivir algún tipo de relación abierta, amor libre, esas cosas super hippies del new age. Y ella, muy sabia, me dijo: “piensas eso ahora porque realmente nunca te has enamorado”. Me quedé fría y dije para mí misma y mis adentros: “PFFFFFFFF”…

Pues Débora, como siempre, tenía razón.

Y bueno ya no quiero hacer esto más largo. Yo sé que mis amig@s están preocupados por mí, porque creen que me voy a aburrir o que voy a hacer alguna huevada. Pero, ¿saben? Es la primera vez en mi vida, de mis 33 años, que siento que tengo exactamente lo que quiero y necesito. THE one, como dicen los gringos. No necesito nada más. Y ya estoy demasiado vieja para andar haciendo huevadas. ¿No les pegan esos memes que dicen: confirmen si ya todos, lo único que queremos, es paz, una cama grande y una cocina limpia? Pues eso…

Adicionalmente, creo que nunca me han podido escuchar o leer diciendo que estoy enamorada. Hasta este momento. Puede que luego me equivoque, eso sólo lo sabe la vidammm. Si ese es el caso, pues lo estoy disfrutando muchísimo. Ha sido un viaje durísimo estos últimos dos años. Todo lo que venga, lo aceptaré como un regalo del universo, sea bueno o malo... Todo vale!

Conclusión: La misma de siempre. No pierdan la fe, porque, si has sido bueno, la vida siempre encuentra la forma de premiarte…

domingo, 16 de febrero de 2020

LA GUÍA DE TINDER PARA EL HOMBRE “FEO”


A propósito de que recién salimos de la celebración del día del AMORTZ y la amistad, y dándonos cuenta que muchos estamos solteros, he querido darles una pequeña ayuda a mis amigos usuarios de Tinder sin matches. Vimos mucha amargura este 14 de febrero y, es normal, sobre todo porque, en esta época, encontrar a alguien que te quiera, se ha convertido en una tarea monumental.

Comencemos primero dejando un asunto claro. ¿Para qué se usa Tinder? Todos o, bueno, muchos, tienen la idea errónea de que Tinder se usa única y exclusivamente para conseguir sexo casual. Y no podrían estar más equivocados. De hecho Tinder fue creado para conseguir pareja. Ya sea sexual o romántica. Sí hay personas que la usan exclusivamente para tener sexo. Pero hay otras que, también la usan para conocer gente y buscar algo más serio. Incluso hay casos de parejas que se conocieron por Tinder y fueron felices para siempre. Conozco varios casos, 100% real, no fake.

Por esta razón es super importante que, antes de descargar la app, tengan claro qué quieren sacar de ahí, para que aprendan a comunicarlo asertivamente. No puedes llegar y, de una, decir “vamos a tirar”, porque les van a cancelar el match más rápido que Speedy Gonzáles. Pero hablaré de eso luego.

Definitivamente los perfiles de hombres guapos son los más apetecibles a la hora de dar like pero, si Dios no te favoreció con esa belleza obvia que tienen algunos, aquí les voy a dar unos tips para hacer sus perfiles más atractivos para las féminas. Quiero aclarar que estas cosas son las que YO veo en un perfil para darle like. Y algunos comentarios de otras chicas, que pude recopilar en Twitter.

Primero que nada, si creen que estás en el lado de los feos o no son nada fotogénicos, redacten una descripción suya interesante. Un par de cosas que te gusten, tal vez alguna cita chévere de algún libro o película, y una frase chistosa. Créanme, muchas mujeres leen las descripciones y piensan que van a pasar un buen rato con un hombre inteligente o divertido. Obvian que están medio desengañaditos y se dan la oportunidad de conocerlos.

Ahora las fotos. Escojan fotos normales, nada elaborado. Definitivamente NO fotos donde salgan hechos los sexys o donde se vea más piel de la que vemos normalmente en la calle. A mí, personalmente, me dan asco los hombres que salen en fotos con poses sugestivas. Si no tienen un abdomen marcado, no suban fotos sin camiseta. No es necesario mostrar la panza.

No suban fotos con mujeres, ni modelos de artefacta, ni amigas, y si tiene esposa/novia, no tenga Tinder! No sea sinvergüenza! La única mujer con quien pueden subir foto es con su mamá o abuela. Aunque algunas mujeres ven esto como que tienen dependencia o “mamitis”. Your call. Tampoco suban fotos con niños, lpm, no sean pendejos! Perdón, me alteré…

Y, aunque no lo crean, las poses de “hombre pensativo”, “hombre serio”, a la mayoría nos parecen horribles. Saquen la sonrisa, queremos verla. Muchas nos dejamos enamorar por una linda sonrisa.
No suban fotos de frases motivacionales o memes. Eso es un NEXT inmediato.

Ahora, si POR FIN hacen match, porque alguna chica los encontró interesantes, les voy a dar sólo dos consejos para que puedan tener una conversación amena y no amenzante.

Primero, ESCRIBAN! Y no un simple “hola”. Deben salir del montón. Pueden enviar un chiste que requiera interacción de la otra persona. Tal vez un GIF chistoso que comience una conversación. Por ejemplo, una vez me mandaron un GIF de Joey diciendo “HOW YOU DOING”. Confieso que fue la mejor pick up line que me han aplicado. 10 puntos!

Segundo, tómense un par de días para tratar de conocer a la chica por chat, antes de pedirle que se conozcan en persona. Entiendan que, con todo lo que pasa a nuestro alrededor, estamos un poco reacias a aceptar un encuentro tan rápido. Sean pacientes. Y no nos inviten a sus casas a los 10 minutos de empezar a hablar.

Y como yapa, les voy a dar un ayudita más. No hablen de cosas trilladas. A las mujeres les gustan los hombres abiertos e interesantes, más que los hombres guapísimos. No hablen de farras o chupas. Hablen de películas que les gustan, de libros que les han marcado, de teorías conspirativas, canciones que les llegan al alma. No sean cerrados a querer parecer el típico macho sin sentimientos.

Cabe aclarar que, esta es una guía que podría servirle a un hombre “maduro” que busca mujeres “maduras”. No hablo de la edad BTW. Si quieren conseguirse una peladita, pues no puedo ayudarlos mucho.

Es todo por hoy, amigos masculinos. Espero que les sirva de algo 😉

martes, 29 de marzo de 2011

GUÍA RÁPIDA PARA EL HOMBRE "DETALLISTA"

Normalmente las mujeres tenemos un gen que los hombres no tienen, que es el de ser detallistas y demostrar cariño en todas la maneras habidas y por haber. Y siempre he dicho, que las peleas que tienen como origen la falta de detalles de los hombres, son culpa siempre de las mujeres, porque esperamos que ellos sean como nosotras. No podemos terminar de entender que NO pueden ser como nosotras. Física y psicológicamente los hombres y las mujeres son completamente diferentes. Así que, por lo menos una mujer inteligente, nunca hará ningún problema por eso, porque entiende que simplemente a los hombres NO LES DA el mate para pensar en los mismos detalles que a nosotras.

Ahora, en estos tiempos no hay excusa para que los hombres no sean detallistas. De hecho como las mujeres saben que no lo son, es muchísimo más fácil complacerlas con cualquier mínimo detalle. Obviamente, no sirve de nada que nosotras mismas les digamos qué queremos que hagan, porque pierde el elemento “sorpresa”. Lo que YO puedo hacer, es darles una pequeña guía para mantener a su novia/enamorada/vacile feliz, si es que ese es su objetivo. Yo he sido siempre la maestra de los detalles triple B, bueno, bonito y barato. Como mencioné anteriormente, las mujeres buscan detalles de corazón, originales. Los ejemplos que les voy a dar ahora, fácilmente ganarán puntos a montón y lo bueno es que, como son hombres, y se les perdona la falta de creatividad, pueden hacerlos muy espaciados en tiempo e igual su pareja seguirá feliz.

Comencemos por algo que ustedes (hombres), tal vez no saben que es muy importante. Normalmente las mujeres tienden a meterse con más facilidad en la relación. Comienzan a sentir cosas mucho más rápido. Y no digo que los hombres no lo hagan, pero es mucho más fácil para una mujer decirlo o expresarlo. Los hombres, por otro lado, creen (la mayoría), que decir te amo, te quiero, te adoro o te extraño, es signo de debilidad, de un compromiso más serio, lo que los llevaría a “perder su libertad”. Ahí es que realmente dan ganas de patearlos, pero bueno, reconozco que no todas las mujeres son como yo, y piensan que una de estas frases ya significa que le pusieron el grillete en la pierna. Y esto sí es un detalle, que nosotras consideramos muy importante: ¿Por qué no me dices te amo/te quiero cuando yo te lo digo? ¿Qué no me quieres? Queridos amigos, si quieren evitarse esa pelea aprendan lo siguiente. En el momento en que les digan alguna de estas frases, NO SE QUEDEN CALLADOS, ni digan GRACIAS, se ganarán una buena puteada seguramente. Obviamente no está bien que digan cosas que no sienten, así que si todavía no están preparados para permitirse tener este tipo de sentimientos aprendan a esquivar este tipo de frases. Lo más idóneo es que digan yo también te amo/ te quiero, pero si no pueden lancen esta frase: no tienes idea cómo me encanta que me digas esas cosas. O si son homofóbicos y no les gusta parecer gays, según ustedes, cámbienla un poco: me encanta que me hables así, me gusta que me trates así, me gusta que me digas esas cosas, etc. Creanme que esa frase distrae del hecho de que no están diciendo lo que nosotras esperamos que digan. Pero tengan huevos y digan algo, que no los lleve a una discusión. Obviamente, el día que le digan yo también te amo/ te quiero serán las mujeres más felices del planeta.

Otra cosa, que sé que les retuerce las bolas es cuando llega esa fecha del mes en que recuerdan cuando se amarraron (¬¬). La verdad nunca he sido de celebrar cumplemeses, me parece algo ridículo, pero a muchísimas mujeres les encanta. Así que, obviamente, esos días del mes son razón de peleas interminables, si es que no tienen nada preparado, así sea una salida al cine. Normalmente, lo que una mujer quiere es simplemente que se acuerden de esta “tan especial” fecha. Y el hecho de que planeen algo de vez en cuando es un plus. Normalmente, lo que los hombres piensan en seguida, es que es una gastadera de plata innecesaria. Pues, no siempre tiene que ser así. Hay cosas tan simples que dan la misma impresión de que si estuvieran comprando un regalo grande. Como es de esperarse, a los hombres no se les puede pedir que hagan algo ellos mismos, con sus propias manos (de hecho a algunas mujeres tampoco), así que les daré unos tips para que parezca que lo han hecho ustedes o que, por lo menos, se han esforzado. Creo que en un post anterior mencioné algunos de estos detalles. Hay mujeres a las que no les gustan los peluches, así que mejor absténganse de comprar esas cosas que son tan cliché. Por lo menos YO, odio los peluches, son unos pocos, los que soporto. Pero bueno, creo que chocolates o dulces siempre son el mejor regalo, a menos que tengan una pelada/novia completamente obsesionada con el físico (si ese es el caso significa que es un poco vana así que no creo que tengan ganas de darle ningún detalle tampoco). Una mujer, que vale la pena, en MI HUMILDE OPINIÓN, rompe la dieta para comerse esos chocolates que con tanto cariño le han regalado. Aunque es un tema a parte, me parece que una mujer que está desquiciada con la apariencia física y traumada con su peso, realmente no es digna de siquiera de prestarle un poco de atención, ella se la presta sola. Digo ¿realmente quieren a su lado una mujer que, con el pretexto de estar en forma, no se coma ni un chocolate? Tampoco digo que está bien descuidarse completamente hasta parecer una vaca, pero creo yo, que uno de los placeres de la vida es disfrutar de la comida, sin contar calorías o sentirse culpable por comerse una club social. Pero bueno, ese es otro tema a parte.

Volviendo a los chocolates. Este tipo de detalles no les costará más de 10$ y para hacerlo pasar por un detalle más grande, pasen por fantasías del conquistador y pidan una funda de globos q no les costará más de 1.50$ y pidan q les inflen 5 con helio, no necesitan más que eso. NO VAYAN A ESAS ISLAS ESPECIALES DE GLOBOS porque ahí sí les va a salir un ojo de la cara y tendrán el mismo impacto que los mismos que compraron por 1.50$. Ahora si quieren una tarjeta, eviten comprar las de hallmark, porque realmente cualquiera lo puede hacer, y no tiene nada de original. Busquen detalles originales, cosas que saben que nadie más ha hecho por ellas. Con que lo hagan una vez cada seis meses, basta y sobra para tenerlas felices. Por último, siempre que compren algo, pónganle un toque personal. Una nota, un corazón, un te amo, lo que sea que denote que NO SOLO fueron a la tienda y compraron lo primero que encontraron. Por último si no les importa gastar un poco más entren a www.detallesenflores.com y no tienen que preocuparse ni de la entrega. Las flores siempre son un lindo detalle. Si quieren gastar menos pues vayan al supermaxi y compren un ramo que no les costará más de 5$, o por último busquen alguno de esos niños en la victor emilio que venden flores a 1$. Si quieren un detalle más personalizado visiten mi página http://www.facebook.com/pages/MANUQB-PRODUCTIONS/201865961511 y les hago exactamente lo que pidan, con el mensaje que ustedes quieran, etc, etc. (FIN DEL SPOT PUBLICITARIO). Cualquiera de estos detalles son capaces de alegrarle la vida a cualquiera.

Otra cosa que creo que derrite a cualquiera y que es un arte completamente olvidado, es dedicar canciones. Aunque muchos se equivocan pensando que dedicar cualquier canción hará el truco. Obviamente las mujeres somos más románticas y pensamos en la combinación de la letra y la melodía perfectas. Obviamente, como siempre, los hombres no lo hacen porque, tal vez, pueden parecer gays. No entiendo por qué se preocupan, a menos que tengan una pelada/novia, muy chismosa, nadie tiene por qué enterarse de los detalles que tienen con ella. Y están olvidando que, en el caso de que sus amigas/conocidas se enteren, si llegan a terminar, tienen un mercado más amplio a la hora de buscar otra novia/pelada. A las mujeres las mata un hombre detallista y les conviene que otras personas vean el potencial que ustedes tienen, por si acaso ocurre cualquier imprevisto en su relación, Dios no lo quiera, obviamente. Aprendan a pensar en todo.

Volviendo a las canciones. SI quieren causar un verdadero impacto con la canción que dediquen escojan bien una que realmente sea “baja calzón” como las denomino yo. No necesariamente tienen que hacerle un gran preámbulo para dedicarla. Simplemente basta: ¿has escuchado esta canción (inserte nombre de la canción aquí)? Me gusta mucho, te la dedico. NADA MÁS. Si ya quieren ser más románticos busquen un CD y quemen sólo esa canción y sobre el CD escriban “para fulanita”. NADA MÁS. Es tan simple y sencillo como eso. Si quieren dedicar una canción tierna y algo sexual “Your body is a wonderland” de John Mayer es perfecta. Si quieren algo más tierno “Just the way you are” de Bruno Mars cae como anillo al dedo. Si son un poco más rockeros “Use somebody” de Kings of Leon o “You’re my best friend” de Queen, hacen el truco. Si quieren algo en español y son cursis al extremo pueden probar con “Quiero morir en tu veneno”, “He sido tan feliz contigo” o “Desde cuando” de Alejandro Sanz. Si les gusta más la trova, una buenísima es “Nuestro tema” de Silvio Rodriguez o “Quién fuera” del mismo. En este género también recomendaría “Te amo (yolanda)” de Pablo Milanés. Y como siempre cursi y tan cliché “Te amo” de Franco de Vita. Ahora si quieren algo más original y un poco más movido “When I get you alone” de Robin Thicke o “Gota de agua dulce” de Juanes. Y una voz “baja calzón” que no debería faltar es la de Alejandro Fernández, con su mejor canción para dedicar “Loco”. Vicentico, “Algo contigo” es otra excelente para dedicar, si es que es el caso. O "Better together" de Jack Johnson. Pero bueno ahí hay algunas canciones que “hacen el truco”. No piensen mucho, no dediquen cosas que creen que les gustan a ustedes, dediquen una canción que realmente les vaya a gustar a ellas. Este tipo de canciones, por lo general tienen un efecto, realmente indescriptible en todas la mujeres (en la gran mayoría). Son de esas canciones que realmente hace que se te salgan las lágrimas por lo lindas que son y dicen muchísimo, que obviamente, a ustedes, hombres, se les hace difícil decir siempre. Así que nunca descarten esa idea.

Más o menos les he dado una pequeña guía para mantener feliz a su pareja, sin tener que esforzarse mucho. Casi siempre, todos tienen una amiga a la que le encanta ser detallista, así que no sean tontos, ÚSENLA(no piensen mal), pídanle ideas de cosas que pueden hacer. Dependiendo de la personalidad de la novia/pelada se pueden hacer mil y un cosas, pero claro, no hay cómo pedirles que las hagan, ni que las piensen. Son muy raros (escasos) los hombres realmente detallistas, así que hay que entender al resto. Por lo general, soy la mata de los detalles, pero por suerte, Dios me ha dado mucha paciencia y me encanta hacer toda clase de regalos sin importarme recibir nada a cambio. La mayoría de mujeres NO SON ASÍ, así que están jodidos. Consideren este post una pequeña ayuda, para todos aquellos a los que no se le ocurre ni cómo regalar un caramelo. Créanme que su novia/pelada estará más que agradecida. Obviamente no van a decir que lo leyeron aquí, dirán que se les ocurrió solos, no vayan a ser tan brutos. Obvio, asegúrense que su novia no haya leído esto primero. Con todo, suerte, y que se les ilumine el cerebro para hacer feliz a alguien más que a “su amiguito".

lunes, 7 de febrero de 2011

Dios le da barba al que no tiene quijada...

Por pedido de un amigo comencé a escribir éste post que me pareció muy interesante. La idea de que muchos piden lo que otros tienen y los que lo tienen no lo aprovechan. La realidad perfecta que buscamos todos y que, cuando encontramos, no sabemos manejar. El hecho de que el ser humano posee una naturaleza “mal llevada”. No entendía realmente qué pasa por la mente de algunas personas hasta que tuve una pequeña conversación, con este individuo que se ha hecho parte innegable de mi vida en los últimos dos meses. Planteándole el tema las respuestas que recibí me abrieron los ojos y a parte me llenaron de más dudas. Es algo inevitable dado a que somos muy diferentes, creo que éso es lo que me gusta tanto de él. Mientras me venían ideas sobre el tema comencé a pensar en varios temas que se derivan de ésta naturaleza masoquista de los hombres/mujeres en general, como añorar lo perdido o dar falsas esperanzas. Poco a poco iré desglosando exactamente a lo que me refiero.

Muchas veces nos ha pasado, o tenemos algún conocido al que le ha pasado, que nos dicen: “eres todo lo que he buscado en una pareja, pero ahora que estoy contigo no me llenas, no soy feliz...” No sé en qué mundo estamos viviendo en dónde no puedo abofetear a ésta persona por ese comentario tan idiota. Pero bueno, cada cual tiene sus propios demonios, no juzgaré a nadie. Entiendo que, nos gusta trabajar por lo que queremos, y la mayoría de las veces lo que fácil viene, fácil se va. Pero, ¿por qué no podemos aprovechar de vez en cuando teniendo una relación normal? Sin peleas, sin celos, como realmente debe ser una relación. Pero bueno, nuestra naturaleza masoquista nos hace amar lo que no podemos tener, desear lo que no tenemos y aburrirnos de lo que nos llega fácil. Así que mejor acostumbrarnos a eso. Que pena, pero así es. No digo que de ahora en adelante todos debemos ser unos pobre hijos de p***a, pero sí debemos aprender a llevar una relación de manera en que podamos aprovecharla realmente y no nos aburramos. Lo que me decía este señor que comparte algún tiempo conmigo era, que por eso era que debíamos dar amor “con gotero” porque nos ayuda a preciar realmente lo que tenemos. Lamentablemente hay que lidiar con la naturaleza mal llevada del ser humano y creo que ésta es la única manera de mantener realmente interesada a la pareja. OJO, una cosa es dar todo con gotero y otra muy diferente es ser indiferente o idiota. Las cosas deben seguir su propio ritmo y creo que el hecho de esperar realmente por resultados nos ayuda a valorar más la relación y a la otra persona, siempre y cuando los dos estén realmente caminando en la misma dirección.

Mi amigo me contaba lo que había pasado con su novia y yo, por lo que había visto, más o menos podía imaginarme cómo él se había portado con ella. Y no podía comprender cómo mientras, sabiendo que hay personas, que buscamos ese hombre que nos trate como reinas, detallista atento y cariñoso, ésta señorita había despreciado a esta persona que cumplía con todos éstos requisitos. Realmente no entiendo. Después se quejan de que ya no hay hombres/mujeres buenos. Y voy ahora al hecho de que cuando tenemos algo bueno no lo valoramos. Claro esperamos a que nos traten como al perro o que nos terminen para reaccionar y para darnos cuenta de que hemos perdido algo que realmente es o podría ser muy bueno. Qué manera que tenemos de ser como la panza. Y si me incluyo, es porque he pecado de mal llevada algunas veces, ahora trato de que no sea así, aunque a veces caigo nuevamente. Está arraigado en nuestra naturaleza dar las cosas por sentadas y no debería ser así. Muchas veces nos quejamos por todo, y otras simplemente no comunicamos nada. No damos al otro la oportunidad de saber qué nos hace falta o qué nos está molestando. En otros casos nos quejamos completamente hasta del defecto más pequeño que tiene la otra persona. Gracias a Dios yo, por mi parte, he aprendido a valorar virtudes y dejar pasar defectos, o mejor dicho a amar esa persona incluso con sus defectos. Mientras éstos no vayan en contra de tu dignidad y auto respeto, deberemos aprender a amar sus defectos junto con sus virtudes. Claro que hay cosas que no se pueden dejar pasar, pero así también hay otras las cuales no valen la pena como para terminar una relación. Deberíamos enfocarnos en las virtudes de las personas y las razones por las que nos hacen felices siempre y cuando sus defectos no sean relevantes. Digamos por ejemplo que nos tratan bien pero nos ponen los cachos… NEXT! Pero si por ejemplo nos tratan bien y es desordenado/a o imprudente, eso se puede pasar por alto definitivamente. Lo siento pero en esto de las relaciones muchas veces es mejor aprender a pasar por alto pendejadas, dado a que nadie es perfecto. Así podemos resumir que tolerancia y comunicación son clave muchas veces.

Hay veces también que esperamos a terminar para querer hacer las cosas bien. Ok, estoy de acuerdo en querer hacer todo lo posible para que la relación funcione, PERO DENTRO DE LA RELACIÓN, no cuando ya se ha terminado. Qué manera de ser masoquistas, ¿por qué esperamos a perder a una persona para darnos cuenta de que era valiosa? Pienso que en cualquier caso, una relación se trata de compromiso. Real compromiso. No hablo de ese compromiso que todos necesitan demostrar ante la sociedad entera, sino del compromiso de hacer que funcione. Una relación no se trata de quién da más, quién hace menos cagadas, ni quién hace las cosas mejor. Se trata verdaderamentecarajo métanselo en la cabeza. A menos que hablen, nadie va a saber por qué están molestos o qué es lo que les falta. Si no les gusta algo pues díganlo, si es algo que no se puede cambiar, simplemente aléjense. Si es algo que puede sorportarse déjenlo pasar, ¿POR QUÉ SE AMARGAN POR PENDEJADAS? Si es algo, que si se trata de cambiar, no cambiaría la personalidad de la otra persona, traten de ayudar a cambiarlo. Tampoco esperemos que alguien cambie de un día para otro, no amenacemos, ayudemos a sugerir maneras para que se nos haga más fácil la convivencia. Por ejemplo, yo soy muy imprudente, y se me hace muy muy difícil lidiar con ésto. Tengo una naturaleza de ser muy abierta con mis cosas y a veces no filtro la información que digo. De nada me sirve que me digan, si no cambias no te quiero, porque he sido así 24 años de mi vida. Y ahí está el compromiso de la otra persona. Él me querrá lo suficiente como para ayudarme con eso, indistintamente de si funciona o no funciona la relación por X o Y motivos. Lo que él querría es que cambie para bien, sin importar si, al final de la historia sigo o no con él. A eso me refiero.Y recordemos siempre que los defectos que nos atraen de las personas, deben ser lo que los sigan atrayendo después: “tú me conociste así, y así te gusté, no sé ¿por qué ahora quieres que cambie?”

Al fin y al cabo, no sé por qué sigo dando consejos de relaciones si soy la primera en no seguir mis propios consejos. Qué mal llevada que soy (jajaja). Lo importante es que entendamos que nadie es perfecto y los defectos son lo que realmente nos une y nos mantiene entretenidos. Los defectos son lo que nos hace amar a la otra persona, porque en ellos ponemos a prueba nuestra paciencia y nuestra capacidad de querer al otro como es y no como queremos que sea. Nada es perfecto, no existe tal cosa como la relación perfecta, así que dejemos de buscarla y prefiramos una relación real. Que nos ayude a crecer y a aprender de esta vida. Que nos deje buenos recuerdos, en un caso de acabarse, en vez de peleas, prohibiciones, lamentos e insatisfacciones. Y por último si realmente no podemos convivir con ésta persona TEN LOS HUEVOS/OVARIOS de decir adiós, que más vale solos que mal acompañados. Y si tienes algo bueno, valóralo y no lo dejes ir, porque hoy en día es bien difícil que encuentres dos iguales.

jueves, 20 de enero de 2011

AMANDOTE EN SILENCIO

¿Es mucho pedir un novio/a cursi? Cientos de personas se han de haber hecho la misma pregunta quién sabe cuántas veces. A pesar de todas las decepciones amorosas que hayamos vivido, seguimos buscando esa persona perfecta para nosotros. En mi caso, la persona perfecta no es la que no tiene ningún defecto, es más, mi hombre prefecto es hermosamente imperfecto. Normalmente lo que, a mucha gente, le parece defectuoso, para mí es digno de admiración y fuente de sonrisas diarias. Un hombre realmente sin defectos me aburriría por completo. No soy masoquista, pero me gusta tener bien claro que la persona que está conmigo, es tan humana como yo. Tengo muchísimos defectos, la mayoría completamente identificados, y me da seguridad darme cuenta que éste hombre a mi lado, tiene muchos desperfectos, así como yo.
Normalmente, pido muchas cosas para navidad. La mayoría materiales. Pero en el 2010, lo único que le pedí al niñito Jebus, fue un hombre, un compañero. Un tipo divertido, guapo (dentro de mis parámetros de belleza), inteligente y que sea mayor que yo. No sé si fue suerte, pero por esas cosas del destino, conocí a alguien que me ha alegrado mucho con sus defectos y virtudes. Y vino como que si lo hubiera ordenado por pedido especial porque fue exactamente todo lo que buscaba. Lo que me hace preguntarme, si es que le pidiera el próximo año el carro que tanto quiero, ¿me lo concedería? (jaja chiste agrio) Volviendo al tema. Éste personaje, mi “cucho”, no es mi novio, ni mi pelado, ni mi vacile, es la persona que está conmigo. El que me hace reír, el que me da seguridad, el que se preocupa por mí, el que me apapacha, me acaricia y el que me hace no querer estar con nadie más. Y dentro de esta relación imperfecta, frente a los ojos de muchos que trataran de entenderla, estoy feliz. Obviamente, tengo muchas dudas por razones aparentes más allá de mi miedo al compromiso y a entregar más de lo que se me entrega, pero estoy tranquila. He recibido comentarios de cómo no parece que estuviéramos amarrados. Y de hecho, ése es el tema principal de mi post. De cómo ser cursi, o tener demostraciones de afecto muy obvias, pueden matar, o ayudar a una relación.
Recuerdo que hace algún tiempo tuve una relación, con una persona, que en su momento pensé era perfecto para mí. Espectacular como novio, cursi como él solo, atento, caballero, detallista. Fue una relación fugaz y me di cuenta que al mes de estar juntos habíamos agotado los recursos afectivos. Ya nos habíamos dicho todo, ya nos habíamos demostrado todo. No niego que fue una relación muy bonita y el hecho de tener ese tipo de atención fue increíble, pero hubiera preferido, ahora, tener esas demostraciones en dosis más pequeñas, para que duraran más y poder disfrutarlas mejor.
En este momento, en cambio, me pasa todo lo contrario. Éste cucho me tiene loca, porque es todo lo opuesto a lo que soy yo. Yo soy apurada, impaciente, quiero todo en el instante. Soy número uno para encariñarme en poco tiempo. Soy enamoradiza, lo admito. Y siento realmente que estoy en una película tipo “raising helen” donde se me enseña cómo vivir la vida de manera óptima. Claro, que a raíz de esto me surge la paranoia de vez en cuando, pero luego de reflexionar un poco vuelve la calma en mí. Cucho, así como yo, tiene un miedo al compromiso completamente justificable (en estos tiempos ¿quién no le tiene miedo al compromiso?), lo que a mí me llena de muchas más dudas. No sé si siempre será así, o a medida que progrese la relación, esto irá cambiando. No sé si él toma tan en serio las cosas como yo. No sé si tendrá una segunda opción por otro lado. No sé. Prefiero no saber. Cuando por fin pasa la paranoia, me doy cuenta que las cosas están bien como están. Conociéndonos. Gustándonos. Saliendo. Compartiendo juntos. Una relación fluida en vez de una forzada a salir bien.
Si nos ponemos a analizar bien el “estar amarrados” o ser novios es sólo un título. Me he dado cuenta que tenemos exactamente los mismos beneficios (los dos) que si estuviéramos amarrados, y así mismo nuestras “obligaciones”. Hace unos días escuché en una película una frase que me cayó como anillo al dedo: “we’re both adults… we know what we want and we’re happy with each other… why put a label on it?” Los dos somos adultos, sabemos lo que queremos y estamos felices el uno con el otro, ¿por qué ponerle una etiqueta a eso? No pudo estar más acertado el personaje. Me puse a pensar que, en el pasado, ésta sed de reconocimiento del amor ante el mundo, sólo me había traído problemas. Esta fuente de cursilerías no duró más que un mes. Y estoy más que feliz porque ahora, en el momento en que diga TE AMO, será porque realmente lo siento, no porque es costumbre. Claro que me costará mucho decirlo porque no sabré cuál será el momento adecuado, lo que será normal, porque recién estoy aprendiendo a tener una relación “como se debe”. Aunque, a veces me siento limitada, sólo así aprenderé a dar amor en la medida justa.
Pregunté un día ¿por qué limitarte? Y recibí esta respuesta: “digamos que tienes un pastel riquísimo, ¿no quisieras saborear cada pedazo lentamente para prolongar el tiempo que te dura?” Literalmente, me caí como condorito. Nunca había pensado en una relación de esa manera. Nunca había saboreado cada momento, cada detalle por más pequeño que sea, cada minuto con esa persona. Me está costando mucho aprender todo de nuevo. Cambiar mis malos hábitos, desordenados, para darle una oportunidad a esta relación que va como a 30km/h. Pero me gusta que me cueste, porque lo que fácil llega, fácil se va. Las relaciones del pasado en dónde he dado de todo, me han durado lo mismo que un abrir y cerrar de ojos. Las relaciones en dónde me han gritado ante el mundo entero que me aman sólo han sido pantalla. Por lo menos ahora, sé que ésta relación es sincera, porque no es pantalla, es sólo mía y de él. De vez en cuando lanza pequeños detalles, que tal vez para muchos, serían insignificantes, pero para mí, son esos detalles los que me hacen el día. Nunca fui de gustarme regalos caros o detalles ostentosos, siempre he sido sencilla y concreta en las cosas que me gustan, por eso esos pequeños detalles me matan.
Claro que me muero por gritar a todo el mundo que éste hombrecito me encanta, porque ésa es mi naturaleza. Pero ésa naturaleza “salvaje” me ha traído muchos problemas en el pasado. No me hace falta un cambio de estado sentimental en el facebook para demostrar lo que siento por él, sea lo que sea que siento por él. Mi duda es ¿por qué a las otras personas sí les interesa recibir estos detalles ostentosos? No niego que me encantaría recibir flores, globos, etc., pero por ahora me basta con lo que recibo. Me importa más recibir seguridad, comprensión, atención, cariño. Me importa más tener alguien con quien poder hablar de todo y que me de la seguridad de que va a estar ahí para mí. Poco a poco la relación va progresando. Yo sé por qué lo digo, lastimosamente, no voy a poner muchos detalles sobre eso pero, ése es el punto, a mí me basta con que él y yo lo sepamos para que todo esté exactamente como yo quiero que esté. Antes no hubiera aceptado esto, pero antes mis relaciones duraban máximo tres meses. Veremos ahora qué pasa. 


Mucho OJO, no estoy justificando a los hombres que, por naturaleza, no son detallistas. Como ya lo he dicho, las mujeres buscamos un hombre que nos demuestre sin miedo qué es lo que siente por nosotras. Ésta es la mayor fuente de problemas en las relaciones. Pero muchas dejamos de lado el hecho,. de que los hombres demuestran amor de otra forma. Aunque, sabemos que sí deberían esforzarse de vez en cuando, aunque sea, nosotras también debemos reconocer su forma de demostrarnos afecto. No es que nos vamos a conformar, pero piensen que de esta manera, el detalle que salga de nuestra pareja será porque realmente le nació, no porque nosotras estuvimos presionando para que sea detallista.
Hay muchas personas que, ante el mundo, tienen una relación perfecta pero, la realidad es otra. Se pasan peleando, se celan, se prohíben cosas, no confían el uno en el otro, etc. Mi relación es perfecta para mí. No me importa que sea imperfecta para  muchos. No necesito hacer pantalla de que tengo una relación perfecta. Sé que no lo es, y se puede decir que todavía está “en construcción”. Y por eso me encanta, es perfecta porque no es lo mismo de siempre. Tengo lo que necesito y es lo único que importa. “Sólo la cuchara sabe el mal de la olla” lo mismo se aplica aquí, sólo yo se lo feliz que estoy y por qué lo estoy, no necesito que nadie más lo sepa, ni lo entienda. En el pasado he sido impulsiva y acelerada y por eso mis relaciones han sido de la misma manera, fugaces. Ahora estoy aprendiendo a llevar las cosas con calma, disfrutando, saboreando, cada beso, cada mirada, cada roce, cada risa y cada detalle. Por último, si esta relación no funciona, habré disfrutado lentamente hasta el último pedazo de torta.



I LOVE US

lunes, 10 de enero de 2011

Entregarse...



Escribir este post, creo que será lo más difícil que he hecho hasta ahora dado a mis múltiples problemas sentimentales y mi miedo al compromiso. De eso mismo se trata esta entrada. Commitment Issues.  Debido a un sinnúmero de convencionalismos sociales, al parecer, muchos tenemos estos miedos al compromiso. No sólo hombres, sino también mujeres sorteamos la suerte, la ruleta rusa de las relaciones, como algo casi que a “suerte o tripa”. Tanteamos terreno durante algún tiempo antes de entregarnos realmente a una relación nueva. No todos tienen la suerte de encontrar al amor de su vida en el primer intento. Y sé, por experiencia propia, bueno de alguien en mi entorno, que sí puede pasar. Mis padres llevan casados 25 años, siendo mi papá el primer y único hombre en la vida de mi madre.
Bueno, como decía anteriormente, no todos tenemos esa suerte de telenovela venezolana de encontrar el amor verdadero en el primer intento. Lo que nos hace un poco reacios e incrédulos de si, en algún momento, lo encontraremos. Vamos poniendo barreras emocionales que nos permiten estar “protegidos” de cualquier desgaste sentimental o cualquier herida “al corazón”. Si se preguntan por qué pongo el corazón entre comillas, les diré que realmente no creo en esa representación poética de los sentimientos. Una vez alguien me dijo: “tu amas con la cabeza, el corazón es sólo un músculo. Si perdieras la memoria en un accidente, te olvidarías de cualquier sentimiento que tuvieras hacia cualquier persona. Y la memoria está en el cerebro”. No sé ustedes, pero yo coincido totalmente con esta afirmación. Continuando con lo que me compete. Decía que, ponemos muros y comenzamos a dar demostraciones de afecto con gotero, como me dijo en algún momento este personaje al que denomino, con mucho cariño, mi Cuchito. Las relaciones pasadas nos hacen mirar con desconfianza cualquier intento de acercamiento de nuevos amores. Las nuevas oportunidades ya no nos emocionan como antes, a menos de que nos den prueba fiel de ser algo seguro.
Hasta ahora eso me había resultado. Aunque, de una u otra forma, la relación no llegara a funcionar, realmente sentimentalmente no salía herida. No derramaba ni una lágrima porque realmente no me nacía hacerlo. Veía las cosas como son, una relación de uno o dos meses, no daba pie a un real intercambio de sentimientos. Una cosa es llegar a apreciar a alguien y otra muy diferente es llegar a quererla. Tan fácil era. Ahora hay otros problemas existenciales en mi mente de los cuales me preocupo. Love switch apagado relativamente hasta ahora. Es difícil, después de casi un mes, de compartir una relación que va “viento en popa” evitar sentir ciertas cosas que empiezan a aparecer. Necesidad de ver a ésta otra persona, de pasar más tiempo juntos, hablar cada vez más, y por último de demostrar todos estos sentimientos. No lo niego, muero de miedo, no sólo por todo lo que me ha pasado en anteriores ocasiones, sino por todo lo que ha pasado hasta ahora. La barrera está puesta de los dos lados, lo que me preocupa es en qué momento bajarla y si la otra persona lo hará también.
No puedo evitar ponerme cursi después de compartir realmente con alguien por algún tiempo. Entiendo que, a pesar de todo, relativamente es poco tiempo, pero lamentablemente es difícil dejar la barrera puesta luego de compartir cierto tipo de situaciones con alguien. Mientras más compartes, más crece un sentimiento, sea el que sea, cariño, amor, etc. Creo que mis sentimientos se están contradiciendo un poco hasta ahora. O tal vez toda la sociedad se pone en contra de que nos entreguemos completamente a algo. El machismo hace que nos enfrentemos a personas que tal vez nunca den lo que nosotras les damos.
Buscando entre mis capítulos de glee (lo acepto soy una gleek), encontré una canción que me pareció lo más parecido a la locura de enamorarse. Marry you de Bruno Mars, cantautor, hawaiano, me inspiró completamente a decir todo lo que tenía que decir. Mientras estaba escribiendo este post sufrí un poco de bloqueos y esta canción me ayudó a terminar la redacción. Habla de este frenesí, por así decirlo, la adrenalina que te produce “estar enamorado”. Ese bichito que nos hace hacer cosas sin razón aparente, más que estar con ésa persona. Y me di cuenta en eso momento exactamente lo que quería decir. Ése “rush” que sientes al estar con ésta persona es lo que nos llena. Si no existiera ese elemento, ¿para qué esforzarnos? Me pondré cursi, lo siento. Pero ese nudo en la garganta que se me hace, cuando pienso en ésa persona, es lo que me indica que todo está bien. Si no fuera así, significaría que ésta persona no me interesa realmente. ¿Para qué esforzarse en una relación dónde no quieres que florezcan sentimientos de ninguna clase?. ¿Por qué limitarse a una zona de seguridad? Si lo que podemos encontrar fuera de ésta puede ser lo mejor que nos pase en la vida.
Y ahí comienzo mi punto real. Vivimos poniendo barreras para no ser heridos y nos perdemos de muchas cosas buenas. Por ejemplo, si alguien analizara cada cosa que digo, por más apresurada que fuera, lo único que va a hacer es que yo no lo vuelva a hacer. Me limitaría a dar exactamente en la proporción que me dan las demostraciones de afecto. Lo siento mucho, puede ser que sea muy tonta, o simplemente, más expresiva que el resto, pero por lo menos no me privo de sentir. Llega un momento en que mi love switch automáticamente se enciende porque hemos pasado un “período de prueba”. No sé si soy tan confiada, pero, ¿por qué privarme de disfrutar el momento al máximo? Si estoy preocupada de si es que voy a salir herida, no lo voy a disfrutar realmente. Ya llega un momento en que debemos confiar en nuestros instintos y seguir adelante. Jugar el todo por el todo. Sino ¿para qué tomarse la molestia?
Obviamente no estoy diciendo que salgan y hagan locuras de las que pueden arrepentirse luego, como casarse. Pero por qué analizar hasta el cansancio motivos, frases, te quieros, etc. Hasta que terminen de pensarlo se habrá pasado el momento perfecto para decirlo, hacerlo, demostrarlo. Hay pocas oportunidades que se nos presentan para hacer cosas que realmente disfrutemos y que nos marquen de alguna manera, no hay cómo desaprovechar esos pocos momentos. Puede que salga bien todo, como puede ser que salga mal, pero por lo menos lo intentamos. No habrá cabida para ese “hubiera querido hacer esto”. La vida es una sola, y limitarnos nos da pie a arrepentimientos. Yo soy así, tan fácil como que si me nace decir algo, es porque realmente lo siento. No tengo motivos escondidos. No ando cazando hombres. Si me quieren porque soy así, como soy, bien, sino también. No pido nada a cambio, sólo que no se me juzgue, ni se me limite.
Tal vez eso es lo que nos falta, a veces, ese “aventarse sin pensarlo”.

"So whatcha wanna do?
Let’s just run girl.
If we wake up and you wanna break up that’s cool.
No, I won’t blame you;
It was fun girl."
<3

martes, 4 de enero de 2011

PD.: Te amo...

Después de haber visto esta película completa (PS: I love you) por primera vez, se me llenó la cabeza de muchas dudas. Lloramos cada vez que vemos éste tipo de filmes. Nos encanta sentarnos a llorar por horas viendo the notebook, ghost, dear John, etc., y no sabemos ni por qué lo hacemos. Son historias de amores perdidos, tristes, pero, creo yo, que lo que más nos hace llorar es ese personaje masculino que tiene todo lo que una mujer quiere.
Nos mueve infinitamente ese galán de la sonrisa perfecta (no de dientes perfectos), mirada seductora, brazos que te pueden alzar sin esfuerzo alguno. Y no solo eso nos derrite, sino todo el derroche de amor que vemos a lo largo de la película. Esos detalles que todas quisiéramos tener. Ese beso “breath taking” (que nos roba el aliento) perfecto, tierno y a la vez excitante. Ese “te amo” conjugado con esa mirada que realmente nos hace sentir que nos aman. Esa manera de decir las cosas, hasta cuando pelean, que nos hace entender que aún cuando están molestos nos adoran sobre todas las cosas. Ese hombre que, a pesar de que sea un rompecorazones, nos hace sentir que somos únicas en el mundo. Y lloramos. Lloramos durante toda la película. Y me he dado cuenta que es porque nosotras queremos un hombre así. Vemos en la pantalla este “hombre perfecto” y nos preguntamos, ¿Dónde está el nuestro?
La verdadera pregunta es si realmente existe un hombre así. No creo que pueda resignarme a creer que no existe. Todo el mundo trata de hacerme “poner los pies sobre la tierra” pero, no creo que sea mucho pedir que un hombre sea así, de vez en cuando, por lo menos. Creo que no son menos hombres si tomas de la mano a tu enamorada en la calle, o si la abrazas, o la besas delante de quién sea. Me he dado cuenta que el machismo en nuestra sociedad está marcado en muchas otras áreas. Mucho más en ésta. No les cuesta nada mostrar afecto de vez en cuando. Claro que también hay mujeres a las que no les gustan estas demostraciones de afecto públicas. Una cosa es “destramparse” públicamente y otra muy diferente es demostrar afecto. No sé qué pasa por sus cabezas, aunque creo que tiene mucho que ver con la idea de no querer parecer “mandarinas”. No creo que sea mucho pedir que demuestren que nos quieren de vez en cuando. Las mujeres, por naturaleza, somos mucho más demostrativas que los hombres, eso es obvio, pero, tampoco pueden valerse de eso para excusarse de que no hacen absolutamente nada para retribuir lo que hacemos por ellos.
Estoy consciente también que para los hombres es más difícil pensar en detalles que realmente nos hagan felices. Nosotras nacimos con un gen de creatividad que ellos no tienen. Pero, por Dios, no es tan difícil. Lo único que tienen que hacer es escucharnos. Y ver, que la mayoría de detalles que tenemos con nuestra pareja son los que, probablemente, queramos para nosotras también. Una buena canción dedicada, un mensaje cariñoso al comenzar el día, un te amo, un me muero por ti, es lo único que necesitan para demostrarnos que nos quieren. Comenzaré a dirigir mi discurso a los hombres en general. Olvídense de regalos caros, que si bien es cierto, están bien de vez en cuando, pero que no nos demuestran nada de afecto. No se partan la cabeza pensando en bajarnos el sol, la luna y las estrellas físicamente, entiendan que lo pueden hacer bien con un beso, un abrazo, una caricia o simplemente una mirada. Consíganse un cancionero de las letras más “baja calzón” en la historia (diferentes en cada mujer) y hagan lo que dice cada una de las estrofas. Escuchen y vean películas “de peladas” de vez en cuando. Por Dios, esfuércense de vez en cuando. Éste es uno de los problemas más frecuentes de las relaciones de hoy.
Claro que está mal que nosotras los comparemos con los galanes de las películas, al fin y al cabo ellos son inventados por la psiquis de algún cursi escritor que sabe que logrará el efecto hipnotizador con su personaje, pero, no les duele a ustedes cuando alguna mujer que conocen dice: ¿Qué ya no existen más hombres así? Sé que los hombres muestran su amor de manera diferente que las mujeres pero, no creo que sea justo que nosotras nos conformemos aceptando su forma bizarra de demostrar afecto. No hay nada de malo en querer ser apapachadas, agasajadas, amadas, por el resto de nuestras vidas. No puede ser que quieran que aceptemos que el equivalente de “estás guapo”, que nosotras decimos, sea para ustedes “estás rica”.
Lo que ustedes son realmente es lo que nos enamora, pero la manera en que nos demuestran que nos quieren, es lo que nos mantiene a su lado. Esa seguridad de que, ante sus ojos no hay nadie más. Ésos celos que nos demuestran de vez en cuando, obviamente no enfermos. Esos besos, esas caricias, ese simple “tu mano sobre la mía”, son lo que nos mantiene cerca y satisfechas.
En un momento alguien me dijo “estoy loco por ti” y a mí me pareció un lindo detalle, pero en el momento en que yo dije “me muero por ti” recibí la peor respuesta: “cuidado me asustas”. Ahí está la diferencia entre hombre y mujeres. Ya sé que no pensamos igual, pero ¿Por qué se les hace tan difícil entender que nunca nos vamos a resignar a que nos den sobras? Porque eso son para nosotras, sobras de su potencial creativo para demostrarnos si nos aman, nos quieren o simplemente están interesados. Si yo digo me muero por ti, lo único que quiere decir es que me gustas mucho, y el trasfondo de esa frase es, que si la digo es porque me muero por escucharla. No hay nada malo en decirlo o demostrarlo. En el momento en que se limitan, todas estas demostraciones se atrofian. “Si no lo usas, se atrofia”. Nunca van a hacernos felices, porque siempre, SIEMPRE, vamos a querer que se nos demuestre y reafirme, el cariño o amor, que sienten por nosotras. Creo, que son muy pocas las mujeres que se resignan a la manera en que los hombres actúan, y he ahí la mayor parte de los problemas en las relaciones. Y aún así en una relación que está empezando, hay maneras de demostrar interés: “estuve pensando en ti todo el día”. Inventen algo, o pregunten por último, pero no se queden con esa actitud fría que tienen muchos.
ENTIENDAN CARAJO… Para nosotras no es suficiente saber que nos quieren. Una mujer quiere saber que ESTAS LOCO POR ELLA, que no hay otra más que pueda ocupar su lugar, que es especial. Y sobre todo, que es prioridad en tu vida.
Todas morimos por encontrar ese que en cada carta escriba:
PD: Te amo…

sábado, 4 de diciembre de 2010

WTF is wrong with you?!


Creo que no hay ser humano, hombre o mujer que no se haya hecho esta pregunta alguna vez en su vida: ¿Quién entiende a los hombres/mujeres? Me da tanta risa comenzar a escribir sobre esto porque, aunque muchos piensen que soy la menos indicada, por mis distintas malas experiencias, para desglosar este tema, creo que exactamente esos desamores me han dejado enseñanzas muy valiosas que me gusta compartir con todos ustedes. En este post les expondré dos casos de dos hombres realmente increíbles para mí. Completamente opuestos en muchos aspectos pero, que tal vez coinciden en una cosa muy importante: al parecer, no saben lo que quieren. Les pondremos como nombres sujeto X  y sujeto Y. Obviamente se habrán dado cuenta que nunca escribo nombres. No me gusta delatar a nadie. A parte que he sacado algo bueno de cada persona con la que he estado. NADIE se merece ese tipo de canallada, sin contar con mi ex esposo al cual si he acanallado públicamente varias veces.
Sujeto X: El mismo protagonista del post anterior. Al leerlo, me escribió en seguida a decirme que se había sentido aludido, obviamente. Aún así me preguntó si no quería ser su “affaire”. Me dijo que para qué seguir de picaflor si podía estar conmigo (obviamente sin dejar a su novia). En ese momento se dibujó una cara en mi mente (¬¬). Pensé instantáneamente que este hombre no sabía lo que quería. Fui muy clara con él en el momento que paso lo que tuvo que pasar. Luego de eso dije podemos ser amigos, me caes super bien y no puedo negar eso. Pero hay una posibilidad muy remota de que esto vuelva a pasar (una en un millón). Él estuvo de acuerdo. Y aún así siguió buscando ese “remember”. Claro que yo he hecho caso omiso a estas proposiciones porque realmente no hay ningún tipo de beneficio para mi en esa relación bizarra. Después de sus mensajes volví a ser clara con él y le dije, muy cordialmente, claro en lo que mi carácter define como cordial: Yo ya fui tu affaire y no deberías acostumbrarte a que yo esté ahí. Lo siento pero yo no soy plato de segunda, soy material oficial. Si te gusta bien, sino también... En ese momento recordé que una semana atrás se había puesto medio especial porque supuestamente habíamos quedado en salir pero yo había salido con otra persona. Yo no voy a preferir nunca a alguien que no me ofrece lo que necesito, en vez de a alguien más, sea quien sea. Y él lo sabe bien. Sabe que está bien, supuestamente, con su novia, y aún sigue buscando un tipo de relación extraña conmigo.
Sujeto Y: De éste, hasta ahora, no había hablado. Por motivos de tiempo y cansancio no había tenido oportunidad de hacerlo. Y éste me sorprende más que el otro. Un tipo que, yo creería, perfectamente compatible conmigo. De ésos que se merecen el voto de confianza. Desde el principio se portó como un caballero. Y aún, habiéndose dado la oportunidad de llevar la situación a un nivel más “físico”, respetó siempre mi decisión de no hacer nada. Como yo si quería conocerlo mejor pensé que, tal vez el sexo, podría dañar de alguna manera esa ocasión de explorar oportunidades nuevas. Tonta yo, como siempre, perdí la oportunidad de un buen palo por creer que todavía existe gente buena (¬¬). Jajajajaja No, mentira. Ya hablando en serio, me comenzó a preocupar el hecho de que estaba considerando demasiado a ésta persona, y aún todavía no había definido realmente lo que él estaba buscando de mí. Así es que, como quien no quiere la cosa, expuse mi caso ante el juez. Y él me respondió: Realmente no soy la persona de quién deberías enamorarte. Yo ahora no puedo tener una relación seria. Ok. Para mí eso fue más que suficiente para apagar el love switch nuevamente. Obviamente no iba a tener el mismo trato con él, porque ahora me daba cuenta que, ésta relación, tampoco tendría ningún beneficio para mí. Igual seguimos hablando porque, realmente es una persona que me gusta mucho pero, ya mi rutina, no giraría alrededor de que él me escribiera, me llamara o no. He aquí mi sorpresa. Cuando comencé a portarme como la gente normal que no está enamorada, me tildaron de rara. No estaba rara, simplemente no puedes esperar que siga dando todo de mí en una relación que sé que no va a llegar a ningún lado. Cuando estoy amarrada, soy completamente diferente. Hago hasta lo imposible para que todo vaya bien. Así me toque gastar plata que no tengo para que se den las cosas. Pero si sé que no va a haber un futuro, ¿por qué me voy a molestar?
Normalmente me he dado cuenta que a los hombres no les gusta sentirse presionados a nada. Por eso procuro siempre llevar las cosas lo más “cool” posible. Y aún así siguen sin dejar de sorprenderme con sus actitudes. Por esas cosas del destino, se acaba de “subir a mi tren” (como él dice) un hombre que me dio un inside a la mente masculina. Me ayudó a entender muchas cosas, sin contar que, en dos días de hablar conmigo, me analizó tan perfectamente que quise llorar mientras leía lo que iba escribiendo. Luego de una extensa conversación, llegamos a dos conclusiones. La primera es, que el ser humano, en general (creo yo), es “mal llevado”, por naturaleza. Quieren hacer las cosas a su manera. Y todos queremos controlar emociones, situaciones y relaciones a nuestro antojo. Cuando vemos que el otro no muere por nosotros, aunque nosotros tampoco nos desvivamos por él/ella, nos sentimos, tal vez, desvalorizados. Ahí comienza el juego de quién resiste más el maltrato. La segunda, fue que tal vez yo estoy haciendo las cosas mal. Analizando bien la situación me doy cuenta que no he sabido tomar buenas decisiones. Obvio yo decido cuándo y cómo pero, al final nada de lo que he hecho me va a beneficiar de ninguna manera.
A muchos les pasa lo mismo que a mí. El sujeto X, confieso, que para mí fue un experimento. El sujeto Y, tal vez, fue un intento más de tener fe en el amor. Ya sé que, a estas alturas, debería poner al “amor perfecto” en una caja de recuerdos de la infancia, junto con el hada de los dientes, unicornios, trolls, etc. Pero no podemos negar, que todos en algún momento, sentimos ese no sé qué, que nos causa esa incertidumbre de si será o no será. Y admítanlo, a todos nos gusta. Lo que seguiré sin entender es porqué andamos de aquí para allá en estas relaciones sin significado alguno. Claro que, me incluyo, porque yo he cometido este mismo error. No hemos, todavía desarrollado ese amor propio que, nos permita estar solos, sin buscar la aprobación de otros. Si no estamos en condiciones de tener ningún tipo de relación seria, lo peor que podemos hacer es acceder a esta seudo compañia que buscamos. ¿Para qué agregar más personas a una lista de gente que, simplemente dejaremos en el pasado, y que no serán más que “una raya más al tigre”?



BTW: Tuve muchos comentarios por la foto que acompaña este post. De eso se trata. Se podría decir que es un sarcasmo, una ironía. La persona en la foto fue, en su momento alguien muy importante para mi pero, dadas las circunstancias, pasó a ser una raya más al tigre... OJO para los q me han preguntado NO ESTOY CON NADIE!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Prueba superada... o, ¿no?

Luego de escribir el anterior post, inmediatamente mandé el link a la persona en cuestión. Hubo tanto entre nosotros y a la vez tan poco, que pensaba haber superado, esa bizarra relación, hacia un tiempo ya. Imaginen mi sorpresa al darme cuenta que no fue así. En una conversación posterior a la lectura del post, este hombre que tanto quise (o quiero), me volvió a estremecer el corazón con unas pocas líneas.
Hace mucho tiempo que no hablabamos pero, la última conversación que tuvimos, en una noche de desvelo, definió completamente el rumbo de nuestra “relación”. O, eso creí yo. Realmente me alegró haber tenido esa charla con él. Entre tantas cosas que me dijo recuerdo algo que me llamó mucho la atención. Después de preguntarme por qué lo amaba tanto, me dijo: “Yo soy un mujeriego, bebedor, adicto al sexo, hermitaño, infiel... Y porque te amo es que no quiero arrastrarte a mi vida miserable. No quiero que sufras como lo hago yo...” Le dije: “Todo lo que me acabas de decir, ya lo sabía, y aún así te amo. Pero entiendo en qué momento de tu vida te encuentras y tampoco te pediría que me incluyas en ella...” En ese instante cerré ese capítulo de mi vida pensando en lo maravilloso que era este hombre aún teniendo todos estos defectos. Y me dije a mí misma: ”Ahora sí podré continuar”. Luego de eso nos vimos una vez más y, en mi cabeza, ya todo había cambiado. No sé si fue por tantos problemas que tenía yo en ese momento, o que él estaba enfermo pero, al final, no pude disfrutar completamente de esa tarde en su compañia. Aunque sí, admito, que me alegró muchísimo verlo luego de tanto tiempo.
Estos últimos meses he conocido personas muy interesantes, con las que podría fácilmente mantener una relación amorosa “sana”, por decirlo de alguna manera, si es que no estuviera tan feliz estando sola. Pero de entre todos estos individuos, hubo uno que me llamó la atención más que los otros. Coincidentemente comparte muchas cualidades de las que me vuelven loca de “el gran amor de mi vida”. Me parece muy lindo, no lo niego, pero haría falta bastante para que yo llegue a tomarlo como algo más.
Prosigo. Hoy hablé con mi seudo “hombre perfecto”. Y entre algunas cosas le conté esta cierta atracción/interés que he sentido por esta otra persona. Y la reacción fue totalmente inesperada. No sé de verdad a qué se debió su actitud un poco fría, cortante. Pero sí me pidió que si llegaba a tener algo con esta otra persona se lo dijera, porque eso significaba que entre él y yo no habría nada nunca más.
Se me hace un poco difícil describir cómo me sentí en ese momento. Al principio experimenté un poco de rabia porque me estaba, de cierta manera, amenazando (realmente no es tan dramática la situación como suena con esa palabra pero, no encontré otra :S). Pero a la vez me sentí confundida. ¿Qué me importaba a mí lo que pensara esta persona que, si bien es cierto, había sido muy importante, pero que ya no formaba parte de mi vida?, ¿Por qué me hizo sentir mal el hecho de saber que, tal vez, no habría de estar con él nunca más?. No puedo negar que, cada momento con él fue verdaderamente especial pero, pensé haber superado ese dolor que sentía por no poder estar con él. Y, quizás, he obviado un detalle importante en la historia. Cuando comenzamos a escribirnos y a construir esa seudo relación, él estuvo dispuesto a estar conmigo frente a todos, sin importar las circunstancias en que yo me encontraba pero, yo lo rechacé. Luego simplemente las cosas no se dieron a nuestro favor. Cuando yo por fin me di cuenta de que él era el hombre de mi vida, ya era muy tarde.
Pasó mucho tiempo para que yo, finalmente me deshiciera de la esperanza de que, en algún momento podamos volver a estar juntos. Y mientras tanto me refugiaba en los versos de Pablo Milanés: “La prefiero compartida antes que vaciar mi vida; no es perfecta mas, se acerca, a lo que yo simplemente soñé...” Ahora, después de tanto que ha pasado, es que me doy cuenta que la prueba más difícil, hasta ahora, está por venir. Es verdad, enterré mi sueño de ser feliz con alguien que, no solo adoro, sino que admiro, aún con sus tantos defectos, y decidí seguir. Pero aquí va la parte engañosa porque, ahora, me toca elegir dejarlo atrás completamente y renunciar también al hecho de que, a pesar de todo, siempre estaba en la parte de atrás de mi mente. Como un sueño olvidado que, todavía no pierde la posibilidad de despertar. Si decido seguir, él dejará de ser el gran hombre de mi vida. Mientras estoy sola, lo sigue siendo pero, en el momento de que llegue alguien más, tendré que revocarlo de su título.
Muchos pueden haber pasado por esto. ¿Cómo olvidar tanto?¿Cómo renunciar a la idea de estar con alguien? La verdad no sé cómo hacerlo. Estoy más que convencida que, un clavo no saca otro clavo. Sé que como él, no hay dos, y ése es mi karma. Acepté que nunca será solo mío pero, no me preparé para cuando no sea mío nunca más.
Con cabello largo, una sonrisa hermosa y una risa contagiosa me bastaba. Y aunque, en este preciso momento no es algo que impere, llegará el día en que, su voz y sus manos por ratos, no basten para hacerme feliz. En ese momento sabré efectivamente si la prueba ha sido superada, o no.

sábado, 13 de noviembre de 2010

EL QUE SE ENAMORA PIERDE


Gracias a un amigo twittero leí la frase que sirve de título de esta entrada; y realmente me vinieron mil ideas a la cabeza. Innegablemente, en estos tiempos, tiene razón. Formamos parte de una cultura totalmente "quemimportista" en asunto de relaciones intepersonales, no sólo de pareja, sino en general. Luego de un debate, un poco controversial, dentro de éste mismo medio me di cuenta de algunas cosas.
Las relaciones han decaído lamentablemente a un nivel de prescindibles o desechables. No buscamos realmente alguien que nos llene y nos complemente, sino que solo nos haga compañía. Odiamos el hecho de vernos solos, lo que nos lleva a buscar un cuerpo que llene ese vacío; y como, obviamente, no queremos arriesgarnos a sentir algún tipo de malestar o dolor, simplemente no nos comprometemos del todo en nuestras relaciones. Nos preguntamos, luego, ¿por qué no encuentro alguien que valga la pena? Y no nos damos cuenta que somos nosotros mismos la raíz del problema. Si no buscamos realmente comprometernos, confiar, en alguien, ¿cómo esperamos encontrar reciprocidad en otra persona? Llegamos a un punto en que enamorarse es algo casi prohibido. Queremos relaciones pasajeras, que cubran una necesidad transitoria de compartir nuestras vidas.
Lo que me lleva a pensar que tal vez estemos un poco confundidos en los términos que empleamos para describir nuestros estados sentimentales. Muchas veces creemos estar enamorados pero, resulta ser simplemente una ilusión. Una ilusión es ese sentimiento que hace que “se te pare el corazón” cada vez que piensas, hablas o estas con ese alguien especial pero, que al cabo de un tiempo desaparece. Es esa fase donde todo te parece (falsamente) perfecto con esa persona. Si la relación persiste luego de esta fase, podríamos estar definiendo lo que viene como estar enamorado. No como enamoramiento. Enamoramiento y estar enamorado verdaderamente, son dos cosas muy distintas una de la otra. Una vez escuché una frase, realmente no recuerdo dónde, que decía algo como: “el amor verdadero no es lo que te hace pensar que tu pareja es perfecta, sino lo que te abre los ojos a sus imperfecciones y que, a pesar de ellas, te permite aceptarlo y quererlo.”
Ahora que definí brevemente estos términos, no puedo dejar de cuestionarme si lo que queremos realmente es enamorarnos, o simplemente, como dice mi madre, lo que nos gusta es la idea de estar enamorados. Queremos sentir esas maripositas en el estómago pero, como dije anteriormente, no queremos pasar de eso. Cuando la ilusión se acaba con uno, pasamos al otro para poder mantener ese estado de “enamoramiento”. Ese momento en donde todo es de color de rosas y seguimos sin entender que, como dije en mi entrada “Quiero enamorarme”, la fase siguiente, la que sí nos costará lágrimas de sangre, ésa es la que nos hará realmente felices. El truco está en encontrar a esa persona que valdrá la pena llorar, por la que valdrá la pena sufrir. Pero hasta mientras nos enfrentamos con una ideología de “a ver qué sale”, del vulgarmente llamado “qué chucha”; dejando en el camino muertos y heridos. No todos tenemos control completo sobre nuestras emociones, por lo que no debemos ser arbitrarios con los sentimientos de otros. Y, muchas veces, no nos damos cuenta que, toda esta ruleta de relaciones, en algún momento nos dejará cansado el corazón, por representar simbólicamente de alguna manera a nuestro centro emocional. Llegará un momento en que perderemos completamente la confianza y la capacidad de amar. Esperemos que, la persona adecuada, no llegue muy tarde.
¿El que se enamora pierde? Personalmente creo en lo contrario. Enamorarse es la culminación de un trabajo bien hecho. Y la satisfacción que viene de ésto es indescriptible. ¿Por qué alguien no querría enamorarse?